Aunque en América Latina, y específicamente en Guatemala, se han logrado grandes avances en reforestación en las últimas décadas, todavía enfrentamos importantes desafíos por delante en el resto del mundo. Ante este contexto global, la Unión Europea implementará el Reglamento de Deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés) que busca analizar a partir del 1 de enero de 2025 la cadena de producción de siete productos:
café,
aceite de palma,
cacao,
madera,
ganado bovino,
caucho y
soya
El café, el aceite de palma, el cacao y la madera los principales productos afectados de la economía guatemalteca y estas industrias emplean casi un millón de trabajadores del agro anualmente. Como resultado, cientos de empresas productoras y agricultores guatemaltecos deberán asegurar el cumplimiento de requisitos de diligencia debida y garantizar que sus productos, que alimentan a los más de 450 millones de habitantes de la UE, son productos libres de deforestación.
Como se observa en la siguiente gráfica, Guatemala ha logrado grandes pasos para reducir la deforestación desde el año 2001 y se proyecta que, en los próximos años, el país habrá alcanzado niveles positivos de cobertura forestal gracias a las políticas implementadas por el CONAP e INAB en alianza con comunidades locales, empresarios y agricultores.
Desafortunadamente, en otras regiones del mundo la historia no ha sido igual de positiva como en Guatemala. Según la encuesta anual del Instituto de Recursos Mundiales, en el año 2022 la pérdida mundial de bosques ascendió a 4.1 millones de hectáreas (+10% versus 2021) como resultado de prácticas agrícolas no sostenibles. Como resultado, la deforestación ha puesto en riesgo los ecosistemas locales y contribuido a la aceleración del cambio climático del planeta. Para contribuir a este ritmo de deforestación, el EUDR europeo aspira a detener el ritmo de deforestación en línea con los compromisos firmados por los países del mundo en importantes eventos como las Convenciones de Río y muchos otros acuerdos y tratados firmados y ratificados por Guatemala desde el siglo pasado.
A pesar de que el reglamento EUDR de la UE marcará un paso muy importante para abordar este problema que lleva siglos de consumo lineal aún existen retos a nivel de gobierno y empresas que siguen sin una respuesta concreta respecto a la Diligencia Debida, Mapeo y Geolocalización, Capacitaciones y Procedimientos que las empresas deberán de cumplir y estar preparados para cumplir los nuevos requisitos para la producción y comercio internacional que permitan un flujo sostenible de los recursos y un mapeo de la información cada vez más sostenible.
Ejemplo de un Sistema de trazabilidad en una cadena de suministro agrícola
A continuación les comparto algunas recomendaciones que nos podrán prepararnos y priorizar acciones, mientras nos preparamos para cumplir con la diligencia debida de los productos mencionados en el Reglamento de Deforestación:
Debido a que serán los operadores y comerciantes europeos los que deben demostrar que sus productos están libres de deforestación, es importante mantener una comunicación directa con ellos para preguntar por su conocimiento sobre el tema, informales que las empresa y los gobiernos de América Latina nos estamos preparando para cumplir los requisitos de normativa local vigentes en respeto de una larga lista de obligaciones comerciales, legales y civiles que se exigirán demostrar y presentar la evidencia requerida para demostrar que no se ha deforestado las áreas productivas versus el año 2020. Asimismo, este es aún un excelente momento para solicitar a los operadores sus dudas y preguntas para que los gobiernos locales en América Latina nos permitan consolidar respuestas alineadas y evitar que trabajo innecesario de parte de nuestras empresas.
Debido a que las empresas en Guatemala estarán obligadas a recopilar las coordenadas geográficas de las parcelas de tierra donde se produjeron los productos, es importante solicitar a los gobiernos locales información respecto a qué sistemas nacionales se utilizarán para presentar las imágenes satelitales que verificarán la geolocalización.
Evaluar amenazas, riesgos y mitigación a nivel empresarial es uno de los primeros pasos que las empresas deben realizar para identificar las brechas de mejora respecto a la trazabilidad de geolocalización o de legislación para solicitar, con tiempo, apoyo a los gobiernos locales y elaborar los planes de mitigación de riesgos que consideren necesarios.
Las empresas latinoamericanas debe contribuir con sus gobiernos locales a generar datos estadísticos de protección forestal, reforestación y cumplimiento de prácticas comerciales sostenibles con el fin de elaborar documentación a nivel de país verificable, medible y de cumplimiento de las regulaciones internacionales y estándares altos de protección de los derechos humanos.
Dado que las certificaciones internacionales como Rainforest Alliance, FSC, PEFC y muchas otras no serán aceptadas como evidencia de la diligencia debida y geolocalización según las autoridades europeas, es necesario que las empresas revisen la documentación que ya se presenta para cumplir estas certificaciones y que indaguen con sus gobiernos locales qué otros requisitos deben ser presentados. Lo anterior contribuirá a una mayor trazabilidad y acceso a información a nivel de parcelas de tierra que permitirá una mejor toma de decisiones en las cadenas de suministro para evitar la pérdida de bosques.
Por último, a pesar de que la trazabilidad a nivel de plantas, beneficios de café o bodegas de exportación es un paso intermedio importante para lograr una trazabilidad total, el EUDR exige que las empresas rastreen los productos hasta su origen de cultivo y cosecha con coordenadas exactas a nivel de plantación. Esto requerirá que las empresas se reúnan con todos sus proveedores y trabajen en equipo para mapear las cadenas de suministro completas y se incluyan incluso los proveedores indirectos de productos, materias primas y empaques.
A ocho meses de que la UE empiece a exigir la diligencia debida y geolocalización de la producción de los productos que ingresan a su territorio, nuestras empresas deben continuar prestando mucha atención a la solidez y el alcance de los programas de trazabilidad y seguimiento que ya existen en sus empresas. Estos sistemas internos serán vitales para garantizarles cumplir con los requisitos de diligencia debida en todas las cadenas de suministro cubiertas por el reglamento y, como en el caso de Guatemala, contribuir a acelerar este camino de reforestación nacional que nos permitirá convertirnos en países que han dejado la deforestación como una cosa del pasado. La implementación de prácticas de economía circular es una gran oportunidad para que se fortalezca la colaboración entre proveedores, empresas, gobiernos y actores de la sociedad civil para asegurar que la producción de nuestros alimentos sea cada vez más sostenible.
La ratificación del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europa y el Mercado Común Centroamericano (MCCA, por sus siglas) permitirá a Guatemala tener un acceso más sólido a comerciar con los 27 países miembros de la Unión Europea. Este mercado, que es uno de los más exigentes en términos de calidad y sostenibilidad ambiental, ofrece a la exportación guatemalteca uno de los mercados que mejor paga a sus proveedores. En el año 2023 Guatemala exportó 1,424 millones de dólares a la Unión Europea representando el 10% del total de las exportaciones del país. Los principales productos exportados en 2023 fueron el aceite de palma ($693 millones), Café ($229 millones), Frutas ($107 millones), azúcar ($88 millones) y otros productos de la industria agrícola, industrial y de manufacturas como la medicina y textiles que han tenido un veloz crecimiento en las últimas décadas.
En términos comerciales, el acuerdo ratificado por la UE eliminará la mayoría de aranceles a la importación de productos centroamericanos y establece un mecanismo de resolución y medicación de disputas con lo que se completa el acuerdo que inició en el año 2012.
La zona del euro es el principal importador de la economía mundial y representa uno de los mercados más competitivos para la innovación sostenible debido a las más recientes exigencias establecidas en el marco del Pacto Verde Europeo. Como uno de los mercados regionales más grandes del mundo, la UE ofrece acceso a más de 440 millones de consumidores y el nuevo acuerdo otorgará condiciones comerciales favorables y reducciones arancelarias que crearán más y mejores empleos debido a los altos estándares de seguridad laboral, protección de derechos humanos y sostenibilidad ambiental que esos consumidores y sus regulaciones exigen. Desde la implementación del Pacto Verde la UE ha remodelado su dinámica comercial para construir un comercio más sostenible y bajo en huella de carbono. Como resultado, el Pacto Verde ya está influyendo en los patrones comerciales de Guatemala haciendo que las empresas exportadoras pongan un mayor énfasis en la sostenibilidad ambiental y los métodos de producción respetuosos con el clima.
Desde su creación y aprobación en enero, 2020, el Pacto Verde Europeo (también conocido como el “Green Deal Europeo”) funciona como un plan para fomentar la sostenibilidad y la conciencia medioambiental global con metas al año 2030 y 2050. La meta: consolidar la transición de la economía europea hacia una economía circular y alcanzar la neutralidad de GEI al 2050.
Los desafíos que plantean los objetivos del Pacto Verde representan una prueba de modernización ambiental para las empresas europeas, que se están viendo comprometidas a cumplir con una extensa lista de regulaciones verdes cuyas implicaciones ya están trascendiendo Europa. En un mundo cada vez más interconectado, las economías del sur global que carecen de las condiciones económicas y legales para adaptarse hacia una economía circular están siendo las más impactadas por esta rápida transformación productiva que arrancó en 2020 y las empresas (y los países en general) que ya han demostrado su continuo compromiso con la sostenibilidad ambiental están siendo las más beneficiadas por la apertura de estos nuevos mercados sostenibles.
Aunque el Pacto Verde pareciera centrarse principalmente en Europa, sus implicaciones se extienden mucho más allá del continente a lo largo de la intrincada cadena de la globalización. En América Latina, donde la producción de commodities y alimentos sostenibles desempeñan un papel significativo en el panorama económico de la región, el Pacto Verde se presenta como una oportunidad para,
producir sosteniblemente,
diseñar circularmente,
compensar y reparar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y
abrir las puertas a nuevos mercados que valoran productos sostenibles y ecodiseños.
Neutralidad climática
Uno de los aspectos clave detrás del Pacto Verde europeo es la búsqueda por alcanzar la neutralidad climática al 2050. Este ambicioso objetivo requiere un cambio de paradigma de los liderazgos de las industrias, y los países latinoamericanos dedicados a la producción para la exportación no están exentos de este reto. El énfasis del Pacto Verde en la reducción de las emisiones de GEI y la implementación de prácticas sostenibles se alinea con el imperativo global de hacer frente al cambio climático. Para las empresas guatemaltecas alcanzar la neutralidad de GEI requiere de muchas actividades que pueden potenciarse de la mano de la inversión estatal y programas de apoyo internacionales invirtiendo en:
Invertir en energía renovable: demostrar el uso de fuentes de energía renovables como la solar, la eólica y la hidroeléctrica reduce significativamente las emisiones de carbono asociadas con el consumo de electricidad.
Invertir en eficiencia energética: implementar de tecnologías y prácticas de eficiencia energética en todas las operaciones, incluidas la iluminación, manejo de aire comprimido, refrigeración y maquinaria ecoeficiente.
Compensación de huella de carbono: invertir en planes de largo plazo de reforestación, forestación de nuevos terrenos, programas de reciclaje y uso de energías renovables.
Optimizar la cadena de suministro: contratar servicios y productos de proveedores locales y que demuestren también realizar proyectos de compensación de huella de carbono es lo ideal. Además, la inversión en el rediseño de los empaques y envases de los productos para reducir el impacto en la huella de carbono del transporte es una acción muy útil para conseguir esta transición.
Usar energías renovables en maquinaria: en Guatemala ya existen empresas proveedoras de energías renovables para el funcionamiento de maquinaria y la adaptación de los vehículos y la maquinaria hacia estos servicios es una excelente oportunidad para reducir la huella de carbono y fomentar el consumo sostenible.
Transformar las empresas hacia la economía circular: esta transformación implica cambiar la forma de pensar de hacer negocios y dar un posicionamiento prioritario a las decisiones ambientalmente racionales de negocios. Se debe arrancar desde el diseño de productos y servicios que cumplan con las Rs y que mininicen la generación de desechos no reutilizables. Para realizar estos cambios se requiere una transformación del capital humano de las empresas que interiorice la creación de una nueva forma de hacer las cosas y de atender a las demandas de los consumidores.
Educar e involucrar a todos los empleados: educar a los empleados sobre la importancia de reducir las emisiones, hacerlos partes de la transformación de las empresas hacia la economía circular y explicarles todas las implicaciones que esto representará y hacerlos actores partícipes de iniciativas para promover la sostenibilidad dentro y fuera de las empresas es vital.
Medir, medir y medir: lo que no se mide, no se puede demostrar. Es necesario establecer objetivos de reducción de emisiones, hacer un seguimiento del progreso utilizando métricas estandarizadas e informe periódicamente sobre los datos de emisiones de la empresa y de sus proveedores. Luego de medir, siempre es importante analizar si los indicadores están cumpliendo los objetivos establecidos o si es necesario incrementar las metas para fomentar una mejora continua de los procesos de transición hacia la economía circular.
Colaboración interinstitucional: en un mundo interconectado, las empresas no pueden hacer transiciones aisladas de las redes de apoyo interinstitucional. Se requiere de una activa participación en comites de colaboración, replicación de casos de éxito, distribución de incentivos y donaciones y co-creación de regulaciones y normas que permitan a empresas, gobiernos y actores de la sociedad civil crear planes de largo plazo para las empresas y las ciudades donde operan.
Invertir en eco-innovación: la practica de la economia circular parte de rediseñar los procesos y productos para utilizar la investigación y el desarrollo de tecnologías nuevas para hacer nuevos productos más sostenibles, que generen menos emisiones de GEI y que fomenten la reparabilidad y reciclabilidad al finalizar la vida útil de uso. Esto además implica la utilización y transformación de los productos hacia el uso de materias primas que sean más eficientes para compensar la huella de carbono y minimizar los impactos ambientales.
Conservar el agua: la escasez de agua potable es un problema global que requiere del cumplimiento de la legislación local para protegerla y la implementación de tecnologías y prácticas de ahorro que reduzcan el consumo de agua y el uso de energía asociado.
La Economía Circular como estrategia para las empresas
Las prácticas de economía circular listadas anteriormente, desempeñan un papel fundamental en la estrategia del Pacto Verde europeo. Esta transformación ofrece un marco para la producción y el consumo sostenible de las empresas (desde sus materias primas, a la exportación y la reparación y reciclaje de los residuos generados en el proceso productivo). Los países latinoamericanos, con su rica biodiversidad, pueden aprovechar los principios de la economía circular para mejorar los esfuerzos globales de compensación de los GEI y acelerar la reforestación que desde hace muchos años han venido legislando los países. Adoptando prácticas de agricultura regenerativa y silvicultura sostenible, las empresas también podrán contribuir no solo a su propio bienestar medioambiental, sino también a la lucha mundial contra la deforestación y la pérdida de biodiversidad.
Las materias primas latinoamericanas
Los recursos renovables están en primera línea de la visión europea del Pacto Verde para un futuro sostenible. Latinoamérica, dotada con una inmensa riqueza natural, abundante luz solar, inmensos bosques, vientos ricos en minerales traídos desde África y ríos caudalosos capaces de proveer una inmensa fuente de energía renovables tiene muchísimas oportunidades para demostrar cómo las acciones que nuestras sociedades han tomado en los últimos años nos han permitido proteger el medio ambiente y reducir el impacto de la región en la generación global de GEI. Al 2022, Latinoamérica contribuía solo con el 9%-10% de las GEI y continúa siendo una de las regiones más eficientes en la producción sostenible de alimentos y materias primas para el resto del mundo.
Las Alianzas en el Pacto Verde
La colaboración entre la Unión Europea y las naciones latinoamericanas en el contexto del Pacto Verde debe continuar creciendo mediante el intercambio de conocimientos, la transferencia de tecnología y la creación de incentivos económicos para acelerar la transición de las empresas guatemaltecas y del resto de Latinoamérica hacia la economía circular. Esta colaboración requiere de la creación de los inventarios de cada país para identificar las áreas de oportunidad para desarrollar soluciones innovadoras para una producción de exportación sostenible que se alinee con el PActo Global y las empresas multinacionales que han adoptado estos objetivos. Para alcanzar esto, los gobiernos tienen como tarea esencial el promover el desarrollo de PYMES que cumplirán con los requisitos de estas normativas, consolidar la información que demostrará sus complimientos y crear las condiciones de acceso a los créditos verdes para estas empresas.
El Green Deal europeo tiene un profundo significado para la producción exportadora sostenible de nuestros países y su implementación ya está en marca. La integración de prácticas de economía circular, con un enfoque central en la reforestación y el uso de recursos renovables y que reduzcan la huella de carbono, proporciona una hoja de ruta para que las empresas de Guatemala no sólo cumplan con los estándares internacionales de sostenibilidad, sino que también contribuyan de manera significativa al esfuerzo global para mitigar el cambio climático.
La ciudad de Flores, situada en la idílica orilla del lago Petén Itzá, se enfrenta a desafíos únicos y a únicas oportunidades en el contexto del desarrollo urbano. La implementación del desarrollo sostenible y la economía circular en su planeación urbana es esencial para garantizar la prosperidad a largo plazo, la salud ambiental y el bienestar de sus habitantes. Después de la ciudad de Guatemala y de Antigua Guatemala, Flores tiene un inmenso potencial para el desarrollo turístico sostenible similar al observado en el vecino México.
Desarrollo Sostenible en Flores
El desarrollo sostenible busca satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas. En el contexto de Flores, esto significa equilibrar el crecimiento económico, la inclusión social y la protección del medio ambiente como la base fundamental de todas las inversiones. El lago Petén Itzá y los ecosistemas circundantes son vitales no solo para la biodiversidad local sino también para la economía, ya que el turismo, la pesca y la agricultura dependen directamente de la salud de estos sistemas naturales.
Implementar prácticas de desarrollo sostenible implica adoptar una planificación urbana que contemple la conservación de áreas verdes, la gestión sostenible de los recursos hídricos y la promoción de energías renovables. También implica fomentar una movilidad urbana que reduzca la dependencia de vehículos a gasolina, el ordenamiento territorial urbano y la coordinación municipal mediante el desarrollo de infraestructuras para bicicletas y scooters y sistemas de transporte público eficientes y verdes.
Economía Circular en la Planeación Urbana
La economía circular ofrece un marco para un desarrollo económico sostenible que minimiza el desperdicio y la explotación de recursos. Su implementación en Flores podría transformar la gestión de residuos y limpiar las calles que ya están sucias, promover la reutilización y el reciclaje y estimular la innovación en los sectores productivos locales. En la planeación urbana, la economía circular puede manifestarse en el diseño de edificaciones que utilicen materiales reciclables o de bajo impacto ambiental y usen fuentes de energía renovables, así como en la creación de sistemas de agua y energía que reutilicen y regeneren recursos para todos los servicios públicos. Flores está aún en la capacidad de ser la primer ciudad de Guatemala en funcionar en un 100% con energías renovables.
Zona hotelera en la isla de Flores
Beneficios Integrados
La integración del desarrollo sostenible y la economía circular en la planeación urbana de Flores ofrece múltiples beneficios. Ambientalmente, contribuye a la conservación de la biodiversidad del lago Petén Itzá y sus alrededores, asegurando la calidad del agua, la creación de una verdadera planta de tratamiento de aguas a la orilla del lago y la protección de hábitats que ya están en peligro. Económicamente, fomenta la creación de empleos verdes y la diversificación económica, reduciendo la vulnerabilidad ante shocks externos. Socialmente, mejora la calidad de vida de los residentes al proporcionar entornos más limpios, saludables y equitativos.
Desafíos y Estrategias
La transición hacia el desarrollo sostenible y la economía circular no está exenta de desafíos. Requiere la colaboración entre el gobierno local, las empresas, la sociedad civil y los organismos internacionales. La educación y la sensibilización sobre la importancia de la sostenibilidad son fundamentales para fomentar la participación ciudadana. Además, es crucial el acceso a financiamiento para proyectos sostenibles, así como el desarrollo de políticas que incentiven prácticas sostenibles y circulares
Para la ciudad de Flores, la adopción del desarrollo sostenible y la economía circular en su planeación urbana es un camino hacia un futuro más resiliente y próspero. Al hacerlo, Flores no solo protegerá el majestuoso lago Petén Itzá y su rica biodiversidad sino que también creará una economía vibrante y una comunidad más cohesionada y saludable. La integración de estos principios en la estrategia de desarrollo urbano de Flores es esencial para asegurar un legado duradero para las generaciones futuras, haciendo de la ciudad un modelo de sostenibilidad y armonía con la naturaleza. Hace 10 años visité Flores por última vez y desafortunadamente la ciudad ha crecido sin el debido control ambiental ni con planes de desarrollo sostenibles. Aún estamos a tiempo de rehabilitar el desarrollo de esta ciudad para convertirla en un paraíso verde ejemplar en toda Mesoamérica.
Con la creciente necesidad de crear los mecanismos de adaptación y resiliencia climática los organismos del estado de Guatemala han establecido mecanismos para abordar los desafíos ambientales y cumplir con sus obligaciones constitucionales. El presente ensayo tiene como objetivo ofrecer una síntesis de la legislación e instrumentos de evaluación ambiental vigentes en la República de Guatemala y explicar los procedimientos que deben seguirse para realizar actividades productivas en el país en cumplimiento con la protección del medio ambiente, evitar la degradación ambiental y manejar adecuadamente los recursos del planeta.
Los instrumentos de evaluación ambiental son herramientas creadas para que las empresas prevengan y mitiguen los distintos impactos ambientales adversos que las actividades antropogénicas generan en el medio ambiente. La función de estos instrumentos es cumplir con la legislación vigente y cubrir los procedimientos de evaluación técnica previa a una actividad de construcción evaluando múltiples variables ambientales. Al finalizar la evaluación ambiental correspondiente para cada proyecto, se contribuirá a mejorar la gestión de los recursos naturales y la protección del medio ambiente. El uso de instrumentos de evaluación ambiental es un mecanismo utilizado en muchos países para garantizar un desarrollo sostenible y en Guatemala el ente rector del seguimiento y aprobación de estos instrumentos es el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Los instrumentos de evaluación ambiental desempeñan un papel fundamental para fomentar el desarrollo sostenible de la actividad antropogénica en los países y sirve como una herramienta requerida para evaluar y mitigar los posibles efectos adversos de los proyectos en el medio ambiente. No se puede subestimar la importancia de realizar estos estudios y su correcta categorización contribuye significativamente al objetivo general de fomentar el desarrollo ordenado, resiliente y sostenible. Las actividades de construcción, por su naturaleza, a menudo implican la alteración de paisajes, utilización de recursos, modificación del entorno natural y la generación de residuos, lo que puede resultar en diversas formas de contaminación. Al realizar estudios exhaustivos de impacto ambiental, las partes interesadas obtienen información valiosa sobre las posibles consecuencias ambientales de los proyectos propuestos, lo que permitirá tomar decisiones informadas que priorizan la preservación y protección de los ecosistemas. Uno de los principales beneficios de los instrumentos de evaluación ambiental es la identificación y evaluación de posibles fuentes de contaminación que pueden ser evitadas con una correcta construcción y modificaciones en los proyectos que se gestionan ante el Ministerio de Ambiente. Estos estudios permiten un examen integral de los impactos potenciales de un proyecto en la calidad del aire, el agua y el suelo, facilitando el desarrollo de estrategias para minimizar o eliminar la contaminación. Este enfoque proactivo no sólo salvaguarda el entorno inmediato, sino que también contribuirá a alcanzar el objetivo más amplio de la conservación del medio ambiente. Además, los estudios de impacto ambiental ayudan a identificar áreas ambientalmente sensibles y puntos críticos de biodiversidad que pueden verse afectados por las actividades de construcción a niveles meso y macro en los alrededores; así como, los impactos potenciales que un proyecto tendrá en áreas protegidas y en áreas bióticas vulnerables. Esta información es crucial para desarrollar medidas de conservación y mitigación adaptadas para proteger estos ecosistemas vulnerables y requiere de una activa comunicación interinstitucional del gobierno para mantener y actualizar esta información de vulnerabilidad en colaboración entre organismos como la Dirección de Desarrollo del Sistema Guatemalteco de Áreas Protegidas del CONAP, el INAB y otras instituciones gubernamentales clave.
La integración de estudios de impacto ambiental en la planificación del desarrollo también se alinea con los principios del desarrollo sostenible. El desarrollo sostenible busca satisfacer las necesidades presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades. Al evaluar y abordar sistemáticamente los riesgos ambientales potenciales, los instrumentos de evaluación ambiental pueden esforzarse por lograr un equilibrio entre el crecimiento económico y la conservación del medio ambiente. Esta postura proactiva no solo minimiza los impactos negativos en los ecosistemas, sino que también promueve el uso eficiente de los recursos, reduce la generación de desechos y fomenta la adopción de tecnologías y prácticas de construcción ecológicas. Como se presentará en el siguiente ensayo, la correcta categorización y estudio de los instrumentos de evaluación ambiental permitirá evitar la contaminación y fomentar el desarrollo sostenible de Guatemala. Estos estudios proporcionan un marco sistemático para evaluar y mitigar los riesgos ambientales potenciales asociados con los proyectos. Al identificar las fuentes de contaminación, proteger la biodiversidad y promover prácticas sostenibles, los estudios de impacto ambiental contribuyen al desarrollo responsable y ético de la infraestructura, asegurando que el progreso económico se produzca en armonía con la preservación del medio ambiente.
Los instrumentos de evaluación ambiental tienen como finalidad respaldar el proceso de toma de decisiones en relación con futuros proyectos de construcción, al evaluar los impactos tanto negativos como positivos que estos puedan tener en el entorno ambiental. La principal función de dichas evaluaciones consiste en identificar y prevenir los posibles impactos ambientales y prever el desarrollo de estrategias para modificar dichos impactos. Las evaluaciones ambientales llevan a cabo una comparación científica y técnica de las variables que influyen en el entorno ambiental del proyecto y el análisis abarca factores abióticos, bióticos, económicos, sociales, legales y financieros. Es imperativo considerar y evaluar el análisis ambiental antes de emprender cualquier acción de índole técnica o económica que sea lo suficientemente significativa como para comprometer o perjudicar el proceso de toma de decisiones del proyecto. Asimismo, es esencial crear un presupuesto específico para abordar cualquier resultado que la evaluación ambiental revele durante el proceso de elaboración con el fin de adaptar y mitigar los posibles impactos ambientales de los proyectos, asegurando así una gestión ambientalmente responsable.
La legislación y el MARN vigilan porque se cumpla con una categorización de proyectos de acuerdo con su grado de impacto potencial en el ambiente y esta consta de dos grandes grupos de proyectos:
Categoría 1: proyectos que no tienen mayores impactos ambientales y que no requieren de un Instrumento de Evaluación de Impacto Ambiental.
Categoría 2: son los proyectos que necesitan ser evaluados con mayor detalle por medio de un Instrumento de Evaluación de Impacto Ambiental.
Como punto de partida, los instrumentos de evaluación de impacto ambiental requieren de la existencia de suficiente información básica de la zona en la que se realizarán trabajos de construcción. Especialmente, estos instrumentos son solicitados para el desarrollo de obras de gran impacto ambiental como minas, hidroeléctricas, carreteras, fábricas e industrias o proyectos agrícolas o forestales. Además, los instrumentos de evaluación ambiental son particularmente importantes cuando los proyectos se encuentran ubicados en zonas de alto riesgo por ser ecosistemas de conservación y protección ambiental, áreas protegidas registradas o cuando tienen un impacto en las reservas culturales, históricas o de valor religioso para grupos étnicos de Guatemala.
A enero de 2024 se tiene documentación de la existencia de 6 distintos tipos de evaluaciones ambientales que deben utilizarse dependiendo del tipo de proyecto a realizar y sus alcances e impactos económicos.
La evaluación ambiental más sencilla se utiliza para proyectos que no tendrán un impacto ambiental significativo y cuya mitigación de impactos es fácil de eliminar o reducir. Para aquellos proyectos cuyo impacto ambiental será hasta nivel medio o para infraestructuras de mayores dimensiones que tendrán un impacto ambiental en el entorno se requiere la elaboración de diagnósticos ambientales de bajo impacto. Cuando el instrumento ambiental se desarrolla para proyectos que tienen el potencial de generar un impacto ambiental de moderado a alto se debe realizar una evaluación de impacto ambiental acumulativo que deberá analizar todos los impactos originados por la actividad antropogénica del proyecto.
En cumplimiento a lo establecido en el Artículo 8. de la Ley de Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente, Decreto Número 68-86 de la república de Guatemala se han establecido los siguientes tipos de instrumentos de evaluación ambiental según se grafica en la Ilustración 1.
Ilustración 1. Escala de requisitos e instrumentos ambientales solicitados por el MARN
Fuente: Elaboración propia en base a datos del MARN y el Listado Taxativo.
Este es un estudio que se realiza por experto autorizados por el gobierno de Guatemala de la Dirección de Gestión Ambiental del MARN y que realizan una visita a los sitios propuestos para un proyecto. La visita técnica determinará los impactos ambientales del proyecto y si el mismo afecta o no significativamente el medio ambiente. El análisis técnico se basa en la evidencia obtenida de proyectos anterior en relación con su ubicación, tamaño e indicadores específicos del tipo de proyecto. El informe técnico se presenta de forma escrita con el fin de determinar si el proyecto no tiene impactos significativos o si debe realizarse un estudio de impacto mayor. El documento que debe presentarse se incluye en el Anexo 1.
Estos instrumentos se desarrollan en las fases preliminares o de factibilidad con el fin de recabar información respecto a los impactos naturales, sociales y humanos. Así como para determinar las medidas de mitigación, la disposición de los desechos y residuos sólidos y líquidos, establecer planes de contingencia y de salud y seguridad humana.
Este instrumento se utiliza para aquellos proyectos que tendrán altos impactos ambientales y que requieren un estudio completo para analizar los impactos en el medio ambiente, el alcance de los cambios ambientales que se tendrán, los mecanismos de prevención y mitigación de impactos ambientales, alternativas factibles para el desarrollo del proyecto y la opinión y apoyo de la comunidad entorno al proyecto a ser afectada. Los instrumentos con impactos significativos en el medio ambiente requieren que los responsables del mismo garanticen se cumplirá con los requisitos solicitados y se pague una fianza a ser determinada por la Dirección de Gestión Ambiental del MARN y la Comisión Nacional del Medio Ambiente de la Presidencia de la República de Guatemala.
Según el impacto ambiental que tendrán los proyectos los que caigan en la categoría B1 y A de la Ilustración 1 deberán presentar solamente un estudio predictivo “Estudio de impacto ambiental” y un estudio correctivo “Diagnóstico ambiental -DA-”. Para los proyectos de categorías superiores según la Ilustración 1 que corresponden a las siglas CR, C, C+PGA y B2 se requiere una “Evaluación ambiental inicial” predictiva y un “Diagnóstico de Bajo Impacto -DABI-” correctivo.
Las categorías mencionadas anteriormente son listadas y determinadas en base al Listado Taxativo creado en base al Acuerdo Ministerial 204-2019 emitido por el (Acuerdo Ministerial Número 204-2019. Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades, 2019) con el fin de normar el listado de proyectos, obras industrias y otras actividades que establecen la base-técnico descriptiva para categorizar los instrumentos ambientales a cumplir según los sectores industriales siguientes:
Según los impactos ambientales que un proyecto tendrá en el medio ambiente, se debe realizar una medición de los siguientes factores ambientales y sus impactos con el fin de determinar los requisitos de mitigación de los daños a ocasionar en el medio ambiente. A continuación, se presenta una tabla que resume los diversos factores ambientales que se analizan en los instrumentos de impacto ambiental:
Factor Ambiental
Medición
Consumo de energía
Energía utilizada a lo largo de todos los procesos productivos del proyecto.
Materias primas
Suma de elementos materiales a utilizarse para el desarrollo del proyecto.
Emisiones al medio ambiente
Medición de partículas de aire y gases vertidos al medio ambiente por el proyecto que tienen el potencial de contaminarlo y causar efectos en el cambio climático planetario.
Residuos y desechos líquidos
Vertidos líquidos que impactarán o se derramarán en ríos, lagos o en la tierra y que tienen potencial de contaminar los mantos acuíferos, reducir el agua potable o causar daños a la salud humana y animal.
Residuos y desechos sólidos
Materiales sólidos vertidos en la tierra, ríos o lagos con el potencial de causar daños y contaminar la salud humana, animal y ambiental.
Fuente: elaboración propia.
Los instrumentos de evaluación ambiental siguen procesos para identificar primero la acción a realizar en un territorio específico e identificar los posibles impactos mediante el análisis de causalidad, seguido de la predicción matemática de la magnitud e impactos ambientales sobre el hombre y sobre los componentes bióticos del entorno. La Ilustración 2 presenta un detalle de qué tipo de instrumento y conclusiones debe entregarse con una interpretación técnica de los resultados observados y establecer mecanismos de prevención de los efectos ambientales del mismo.
Ilustración 2. Tipos de Instrumentos de Evaluación Ambiental predictivos y correctivos
Fuente: elaboración propia en base a datos de (Dirección de Gestión Ambiental MARN, 2023)
Según estableció inicialmente el (Acuerdo Ministerial Número 204-2019. Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades, 2019), la recategorización de los proyectos y los instrumentos ambientales a llevar a cabo será realizada por la Dirección de Gestión Ambiental del MARN y la Dirección de Coordinación Nacional de Guatemala. Este listado fue reformado con el (Acuerdo Ministerial 402-2021. Reformas al Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades., 2021) que reformó y revisó las categorías establecidas en el Acuerdo Ministerial número 204-2019 de fecha seis (6) de agosto del año dos mil diecinueve (2019), del Ministro de Ambiente y Recursos Naturales para actualizar las categorías asignadas a cada sector productivo luego de determinar factores que modificaron de manera significativa la categoría del proyecto en base a alguno de los criterios siguientes establecidos en (Acuerdo Ministerial 402-2021. Reformas al Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades., 2021):
Localización (ubicarse en áreas ambientalmente frágiles o áreas con planificación territorial.
Normativa vigente sobre la actividad específica y grado técnico de tecnificación.
Cuando las características de la actividad productiva puedan generar un aumento o disminución en el impacto ambiental potencial.
Acuerdo Ministerial Número 204-2019. Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades, Pub. L. No. 204–2019, MARN (2019). https://www.marn.gob.gt/Multimedios/15548.pdf
Acuerdo Ministerial 402-2021. Reformas al Listado Taxativo de Proyectos, Obras, Industrias o Actividades., MARN (2021).
Dirección de Gestión Ambiental MARN. (2023). Normativa Ambiental Actual.