¿Cómo nos afectan los aranceles contra el aluminio y el acero ante una Guerra Comercial Global?

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El 8 de marzo de 2018, el presidente Donald Trump ordenó la imposición de aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y aranceles del 10% sobre las importaciones de aluminio. Ests aranceles cubren una amplia gama de productos de acero y aluminio y se aplican por igual a las importaciones de la mayoría de los países.

La orden eximió inicialmente las importaciones de Canadá y México. Sin embargo, hoy 31 de mayo, Estados Unidos dijo que estaba avanzando con los aranceles sobre las importaciones de aluminio y acero de Canadá, México y la Unión Europea, poniendo fin a una exención de dos meses y preparando el escenario para una guerra comercial con sus aliados.

Los aranceles impuestos por Trump se aplican a productos de acero que se definen en el Sistema Armonizado de Aranceles con los siguientes 6 dígitos:

  • 720610 a 721650,
  • 721699 a 730110,
  • 730210,
  • 730240 a 730290 y
  • 730410 hasta 730690

Mientras que, se aplicarán aranceles para los productos de aluminio en el nivel de 4 dígitos de la Lista armonizada , como se enumera en la tabla a continuación. Además, se incluyen dos códigos HS en el nivel de 10 dígitos, que cubre fundiciones y forjados de aluminio. El alcance de los aranceles para los productos de aluminio no incluye la bauxita o la alúmina, que son materias primas para la producción de aluminio primario (sin elaborar). También se excluyen los desperdicios y desechos de aluminio (HS 7602) y los polvos y escamas de aluminio (HS 7603), ya que representan diferentes sectores industriales.

Código Arancelario

Descripción

7601

Aluminio en bruto

7604

Barras, varillas y perfiles de aluminio

7605

Alambre de aluminio

7606

Placas, láminas y tiras de aluminio de un espesor superior a 0,2 mm *

7607

Papel de aluminio (incluso impreso o respaldado con papel, cartón, plástico o soportes similares) de un grosor (sin incluir el soporte) inferior o igual a 0,2 mm

7608

Tubos y tubos de aluminio

7609

Tubos de aluminio y accesorios de tubería

7616.99.51.60

Otros artículos de aluminio: fundición

7616.99.51.70

Otros artículos de aluminio: forjados

Los efectos de esta guerra comercial-arancelaria aún no son claros para Guatemala, Centroamérica y el resto del mundo.  Sin embargo, tenemos la certeza de que el efecto inmediato de una potencial guerra comercial global hará que los inversionistas disminuyan sus inversiones en el corto plazo. Esto debilitará la recuperación económica que se había venido teniendo durante los últimos años.  Los funcionarios europeos argumentan que los aranceles dañarán el crecimiento en ambos lados del Atlántico y disminuirá el poder de compra de todos en general.

Brasil, Argentina y Australia acordaron, disminuir sus envíos de acero a Estados Unidos a cambio de que no se les aplicasen los aranceles, indicó el Departamento de Comercio de Estados Unidos y los aranceles se mantendrán en las importaciones desde Japón.

Los efectos de una Guerra Comercial

Como elocuentemente explicó el economista ganador del Premio Nobel Christopher Pissarides, una guerra comercial de ojo por ojo podría ” perjudicar” a la base de la industria manufacturera y los trabajadores agrícolas de Estados Unidos, ya que dependen de la inversión extranjera y comercian con países como China y Japón.

En última instancia, cualquier tipo de proteccionismo socava las bases de una inmensa red de acuerdos comerciales, que sostienen el comercio pacífico entre las naciones de todo el mundo. Lo que está en juego no es menos que un período sin precedentes de paz y prosperidad en la historia humana que afectará las expectativas de crecimiento económico a mediano y largo plazo.

Nos esperan meses de mucha turbulencia económica en la industria manufacturera.  Mantengamos los ojos abiertos.

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Book Review: La Limpieza Étnica de Palestina

Israel-and-Palestine-flagsHace unos días finalicé con el libro “The Ethnic Cleansing of Palestine” del historiador israelí Ilan Pappe. La obra es una fenomenal exposición histórica del proceso de limpieza étnica realizada por judíos de origen europeo y ruso-asiáticos después de la Segunda Guerra Mundial contra los habitantes nativos que actualmente viven en Palestina.

El historiador es muy académico en su análisis y no se cuestiona la justificación de creación de un Estado para la población de origen judío y en la obra se presentan argumentos válidos por los cuales ese Estado muy bien pudo haber sido creado en otros territorios donde se hubiese podido evitar las guerras y muertes innecesarias.

En especial, la obra cuestiona las fallas del polilogismo nacionalista del grupo sionista, el robo, el encarcelamiento, el racismo y discriminación que, junto a la inmensa lista de desapariciones y asesinatos, continúan hasta la actualidad.

El autor es muy elocuente en combatir la resistencia irracional de muchas personas a abandonar los cuentos de hadas sionistas que victimizan a un pueblo y condenan a otro.  Además, cuestiona críticamente paradigmas tales como la negación de la existencia del pueblo palestino, la desposesión ejercida por los primeros colonizadores judíos procedentes de Europa y Rusia y el impacto que han tenido los Campamentos y asentamientos sobre las poblaciones palestinas, entre otros temas.

Es importante leer y entender este libro, así como saber cuál es la agenda de los gobiernos y empresarios que apoyan el envío de dinero a la lucha por defender un Estado que en repetidas ocasiones ha violado los acuerdos internacionales.

Lean más:

Hagamos una Revolución Gloriosa en Guatemala

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En los últimos días, semanas y meses he visto a muchos amigos y conocidos que inspirados por el conservadurismo burkeano se han opuesto a los cambios que algunos hemos exigido.  Ellos parecen creer y confiar en la experiencia de pasado y en la superveniencia de las tradiciones. Ha sido así que, entendieron como amenazas al status quo la solicitud de antejuicio contra Morales, las críticas que hicimos contra los diputados y ministros aliados con la impunidad y se opusieron a la solicitud de detener el gobierno actual y pedir la renuncia de Jimmy Morales, Jafeth Cabrera y la cancelación de su partido.  Otros de ellos se han opuesto a estos cambios no por conservadores, sino por traidores y por proteger sus privilegios heredados o recientemente adquiridos.

Edmund Burke fue una de las mentes más ilustres del siglo dieciocho y su oposición a la Revolución Francesa es elocuente y comprendo los motivos por los cuales se opuso a la misma. No los apoyo y tampoco los justifico, pero comprendo su visión conservadora y aprendo de ella pues su visión explica que esa Revolución y drásticos cambios surgieron del resentimiento de una clase más pobre que desgarró el tejido social, substituyendo así la sabia gestión del progreso natural por una dictadura de los principios abstractos, segados de todo lo concreto histórico.

Las próximas semanas podrían ser el momento de nacimiento de una revolución guatemalteca y es necesario que estudiemos los efectos de la revolución francesa y cómo se equivocaron al hacer tabula rasa en vez de reconstruir la sociedad en un proceso mesurado y de cambios que sí podría gestarse desde una CICIG fortalecida y sólida.  De Burke recordemos que enfatizó que la revolución puede ser necesaria, pero “solo para mantener y poner al día la tradición, cuyo orden ha sido probado por su resistencia en el tiempo.”  Esto quiere decir que, cambiar el gobierno guatemalteco y pedir la renuncia de los congresistas que firmaron el Pacto de Impunidad podría ser viable, es necesario y requerirá de una consolidación democrática a través de una asamblea constituyente y de que se convoque a nuevas elecciones.

El Estado de Guatemala ha sido el fruto de una larga acumulación de experiencias y de reglas probadas por la experiencia histórica.  Sabemos ya cuáles de estos sistemas de gobierno no funcionan. Pero requerimos construir un gobierno que combata las causas de esos sistemas de gobierno fallidos.  Los problemas de Guatemala se encuentran en la falta de acceso a la alimentación, salud y educación digna para el 60% de la población que vive actualmente en la pobreza. Somos una pequeña clase de gobernantes quienes estamos destruyendo este país. Está en nosotros cambiar las reglas del juego y aprender de las experiencias pasadas para construir un nuevo gobierno.

La crisis política del Ejecutivo corrupto, un poder Legislativo que protega la impunidad y el subdesarrollo económico y social de Guatemala se deben a la existencia de una Constitución que no vela por el respeto de los derechos individuales.

Necesitamos una REFORMA CONSTITUCIONAL donde prevalezca el Derecho, se combata la corrupción con el apoyo de la CICIG y se fomente la economía de libre mercado.

Regresemos a discutir la creación de un sistema bicameral, la caducidad de la legislación, la reducción del número de diputados y la disminución en la discrecionalidad de los funcionarios.

Aspiremos todos a ser hombres y mujeres de Estado. Porque lo que nos distingue a nosotros de los políticos es que NO perdemos NUNCA de vista los principios y la ética. Al contrario, nos caracterizamos por SIEMPRE aplicar los principios a la política, atendiendo a las circunstancias, pero sin eludir la responsabilidad de actuar y cambiar, pues, de no hacerlo, sabemos que contribuiríamos a la irreparable ruina de nuestra querida Guatemala. Seamos nosotros actores del cambio y tengamos una Revolución Gloriosa.

Scholarships for a PhD in History

I’d love to apply for this! If only I could! Perhaps, in my next life.

FYI, historians! Apply to this amazing PhD in one of Europe’s best program!

Scholarships for a PhD in History at the International Max Planck Research School for Moral Economies of Modern Societies (IMPRS Moral Economies), Berlin.

http://www.royalhistoricalsociety.org/Call%20for%20Application%202014%20IMPRS%20Moral%20Economies.pdf

 

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Israel-Palestine: Is a reasonable debate possible?

Notes On Liberty

The question in the title is to be taken very seriously and not just as a prelude to a comforting ‘of course there is’ answer and a few helpful hints to how to engage in respectful debate. This is a debate which stretches at the  limits of debate, at all attempts at civility and respect for other points of view in debate. I am trying to find a way to discuss the issues in a way that is equally considerate of the rights and interests of all parties to the debate, while also finding that debates about Arab Palestinian and Jewish Israeli positions may at some point just not be open to rational debate, and can only be settled by pragmatic compromise at best, and violent imposition  in the less happy scenarios.

This started with a social media post on my part condemning George Galloway, a very left socialist British…

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The left and an anti-rentier agenda

The Devon Henry George Society

In a series of articles appearing on Salon last year Michael Lind argued that left and right alike are confused by a failure to distinguish productive businesses that sell innovative goods and services from “rentier” interests — landlords, lenders, copyright holders and others — which use their natural or artificial monopoly power to extract Dog in the mangerexcessive tolls, fees and other recurrent payments from the rest of society, including productive businesses. Lind made the case that the fees or rents extracted by these interests constitute a kind of “private taxation” and that this is the greatest threat facing the productive economy.

This line of thinking is essentially a Georgist one and it doesn’t sit easily on the tired old left-right spectrum that dominates mainstream political discourse today. Many who identify with the left, worried that growing wealth inequality is leading to complete domination of society by big moneyed interests, denounce “capitalism” and…

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The legacy of George Washington’s Postal Service Act of February 20, 1792

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WASHINGTON — Faced with billions of dollars in losses, the Postal Service announced on Wednesday (Feb. 06 2013) that it would seek to stop Saturday delivery of letters, a sweeping change in mail delivery that immediately drew criticism from postal unions, some businesses and lawmakers.

What went wrong I wonder?  Would it had been better if George Washington had never passed the Postal Service Act of 1792? How many billions would taxpayers have saved since then?  Would private companies like the  American Letter Mail Company of Lysander Spooner have served better the market? Or would the system have collapsed without government intervention?

In February 20, 1792 the Postal Service Act, establishing the United States Post Office Department was signed by President George Washington.  An interesting date to remember in these days in which the Postal Service made it to the news with their Losses and their controversial solution by ending Saturday Letter Delivery.

We know for certain that in a free market no company would survive if they had kept losses as huge as the one USPS has had over all these years. They had losses of   $15.9 billion only last year.  A principle of free market transactions is that in competing  there appears a beneficial rivalry among sellers trying to achieve goals as increasing profits, market share, and sales volume by varying the elements of the marketing mix: price, product, distribution, and promotion.  Thus, enabling for those companies which succeed in growing larger and for those companies which fail to disappear.  With the existence of monopolistic services (like the Postal Service in the US) industries and business sponsored by government disrupted market transactions (bureaucratically made) and thus enabled for failing companies to continue existing even though they were not beneficial for society in the long-term.

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This reminds me to the company founded Lysander Spooner whom “being an advocate of self-employment and opponent of government regulation of business, Spooner started his own business called American Letter Mail Company which competed with the U.S. Post Office. Postal rates were notoriously high in the 1840s,[7] and in 1844, Spooner founded the American Letter Mail Company, which had offices in various cities, including Baltimore, Philadelphia, and New York.[8] Stamps could be purchased and then attached to letters which could be sent to any of its offices. From here agents were dispatched who traveled on railroads and steamboats, and carried the letters in hand bags. Letters were transferred to messengers in the cities along the routes who then delivered the letters to the addressees. This was a challenge to the United States Post Office’s monopoly.[7][9] As he had done when challenging the rules of the Massachusetts bar, he published a pamphlet titled “The Unconstitutionality of the Laws of Congress Prohibiting Private Mails.” Although Spooner had finally found commercial success with his mail company, legal challenges by the government eventually exhausted his financial resources. He closed up shop without ever having had the opportunity to fully litigate his constitutional claims. The lasting legacy of Spooner’s challenge to the postal service was the 3-cent stamp, adopted in response to the competition his company provided.[10]

Lets have this as food for thought…