El rumbo a la Sostenibilidad de la Organización: desafíos y estrategias para innovar y ser competitivos en el mercado

En una sociedad latinoamericana altamente competitiva donde el costo de las materias primas y la búsqueda de nuevos mercados ha sido nuestra eterna prioridad, la diferenciación en el mercado y de las marcas se ha vuelto una necesidad cada vez más importante para el mercado conforme los latinos y latinas nos educamos más aprendemos más sobre la urgencia de cambiar nuestro estilo de vida hacia uno más sostenible con el medio ambiente. La creciente llegada a los mercados latinoamericanos de empresas multinacionales con capacidades productivas de escala y la dificultad de establecer contratos a precios competitivos con los grandes productores de materias primas en Asia y Europa, se suman a la compleja toma de decisiones a nivel estratégico que los líderes deben analizar para consolidar el éxito con una visión estratégica de largo plazo.

Con la intensificación de los efectos del cambio climático en las últimas décadas y debido a la mayor preocupación de las nuevas generaciones de consumidores por cambiar sus estilos de vida, la sostenibilidad ambiental y la práctica de estrategias de economía circular se ha vuelto cada vez más importante para las organizaciones que buscan diferenciarse y ser más competitivas. Para atender a los consumidores que somos cada vez más “verdes”, las empresas listas para innovadoras han sido las primeras en reconocer la necesidad de repensar sus productos y servicios, identificar sinergias internas y alinear sus operaciones con prácticas éticas, económicamente circulares y que contribuyan a la neutralidad de huella de carbono como aportes a proteger nuestro medio ambiente. Desafortunadamente, la mayoría de las organizaciones en Latinoamérica aún no se encuentran listas para innovar y establecer estrategias de sostenibilidad en sus estructuras. En estas condiciones, la segmentación estratégica circular y el liderazgo que prioriza la toma de decisiones sostenibles es no solo un paso crucial para replantear las organizaciones, sino que será el determinante del éxito empresarial para continuar siendo competitivos en el mundo globalizado en que vivimos.

A continuación, les comparto algunas lecciones sobre los 10 principales Retos que una Estrategia de Sostenibilidad debe resolver para consolidar la transformación empresarial hacia negocios ciento por ciento circulares y ambientalmente responsables, ofrecer productos y servicios sustentables y asegurar la modernización de sus procesos hacia la búsqueda de ser cada vez más eficientes y amigables con el medio ambiente.

Reto 1 – Revisar la cartera de productos o servicios y analizar su ciclo de vida y el impacto integral
El primer paso para desarrollar una estrategia sostenible es arrancar con un proceso de evaluación de la cartera e identificar cuál de estos productos o servicios tiene los mayores y menores impactos en huella de carbono equivalente (CO2e.) y hacer una evaluación del impacto ambiental (EIA) exhaustiva. Para realizar esto se puede contratar equipo capacitado, utilizar software de análisis y utilizar estudios académicos existentes sobre el tema. Al respecto, estos permitirán identificar si los productos y servicios que se ofrecen son eficientes en términos ambientales o si debe realizarse innovaciones a los mismos en coordinación con los clientes que consumen los mismos. El gran reto de este paso inicial es identificar dónde y cómo se debe cambiar la forma en que se realizan los procesos productivos, las materias primas que se utilizan y los métodos de distribución y transporte con los que se trabaja. La meta es analizar toda la cadena de valor de la empresa para identificar áreas donde el impacto ambiental es mayor y empezar a trabajar en estas áreas. Estos análisis incluirán todo el consumo de recursos, la generación de residuos, las emisiones de carbono y otros indicadores ambientales relevantes.

Reto 2 – Identificar y alinear a las partes interesadas y asignar un equipo de trabajo liderado para coordinar a colaboradores clave
Una estrategia sostenible requiere la colaboración de varias partes interesadas, tanto internas como externas que desde la Alta Dirección han priorizado la transformación de la organización. Para esto, es ideal hacer un benchmark en la industria e identificar cómo y por qué los competidores han creado “centros de innovación” o “centros de sostenibilidad” desde los cuales han creado grupos de trabajo enfocados a la innovación verde de la organización. Este proceso requiere de la participación de trabajadores clave de distintos departamentos (producción – ventas – mercadeo – calidad – entre otros) + Proveedores de Insumos + Clientes + Legislaciones y Actores gubernamentales. Al crear estos grupos de trabajo multidisciplinarios se priorizará la innovación sostenible y la recopilación de ideas urgentes a empezar a trabajar, responder a dudas sobre la capacidad técnica y operativa de implementarlas e identificar qué departamentos deberán realizar mejoras. Muy importante en este proceso es involucrar a los clientes como actores clave para identificar sinergias de compromisos de sostenibilidad tales como metas de ahorro de huella de carbono, metas de Reducción, Eliminación o Reciclaje y facilitar el intercambio de conocimientos y recursos.

Reto 3 – Creación de Metas de Sostenibilidad SMART y Compromisos públicos liderados desde la alta gerencia
La creación de metas de sostenibilidad requieren fundamentalmente de claridad para guiar los consiguientes procesos de segmentación estratégica que se habrán de realizar. Alcanzar la claridad es fácil en papel; sin embargo, es muy usual que estas metas fallen por no ser SMART. Las metas u o objetivos SMART son aquello que deben contar con las siguientes características (Específicos + Medibles + Alcanzables + Relevantes + Tiempos establecidos). Junto a estos indicadores, se debe establecer indicadores para cada uno de los miembros de los equipos internos, indicadores para nuevos desarrollos e innovaciones e indicadores para medir los impactos positivos y negativos versus aquellos productos o servicios que se estarán sustituyendo. Los indicadores más utilizados son huella de carbono equivalente, eficiencia energética y de agua, reducción de desechos y residuos, aumento de reciclabilidad y reducción de tiempo o impactos en la vida de anaquel para industrias de productos perecederos. Respecto a los Compromisos públicos, estos se deben basar en la sumatoria de los objetivos SMART que el equipo ha desarrollado y debe trazar metas a mediano y largo plazo que permitan a la organización demostrar cuánto, cómo y cuándo pretende alcanzar las innovaciones sostenibles.

Reto 4 – Crear una segmentación basada en competitividad, innovación y sostenibilidad
Dónde y qué productos o servicios se priorizarán dependerá de la segmentación y categorías que se establezcan para innovar el negocio en el que se encuentren. Para esto, es imprescindible reconocer que no se podrá innovar en todos los productos o servicios que deseemos debido a que el tiempo, el dinero y los recursos siempre serán limitados; y que, por lo tanto, es necesario priorizar aquellas categorías donde se podrán tener innovaciones más significativas que mejoren la competitividad organizacional. La priorización de estas categorías asegurará un veloz impacto en términos ambientales que contribuirá a que la cultura organizacional también se transforme. Junto a ella, se asegurará también que la viabilidad de las innovaciones se visibilice en el corto plazo y que sean eslabones que permitirán transformaciones más grandes y complejas en el largo plazo. El objetivo de la segmentación es priorizar y determinar qué iniciativas son económicamente viables, sean apreciadas y solicitadas por los clientes y sean positivamente recibidas por los consumidores finales.

Reto 5 – Eficiencia tecnológica e Innovación limpia
El desarrollo de nuevas y más eficientes tecnologías ha permitido a las organizaciones ahorrar energía y acelerar sus procesos productivos. En muchas organizaciones, la norma de los compradores de equipo y maquinaría se dirigía por la directiva “buscar el ahorro de recursos”. Bajo esta dirección, muchos de los compradores ignoraban si los equipos ahorraban energía y recursos o si, al contrario, incrementaban el gasto de energía, reducían la eficiencia productiva o ralentizaban los procesos. En la nueva era del pensamiento sostenible, la búsqueda de ahorros se evalúa en igualdad de condiciones con los términos de sostenibilidad ambiental y reducción de generación de desechos y residuos en el mediano y largo plazo. Una organización sostenible considera además que, la inversión en fuentes de energía renovables y reutilización de recursos debe ser parte de la identidad de la organización y un factor fundamental a comunicar a los actores externos. En este sentido, la eficiencia e innovación sostenible debe integrarse también en el uso de tecnologías administrativas que ahorren recursos y que fomenten la reutilización, reducción y reciclaje. Junto a esto, debe también fomentarse el uso de aquellas prácticas circulares que fomenten los ahorros en alianza con los proveedores y clientes de los productos o servicios que se entregan.

Reto 6 – Monitoreo y Adaptación Continua
La regla de oro en temas de innovación y sostenibilidad es que los productos y servicios que ofrecemos siempre, siempre, siempre podrán ser más eficientes y sostenibles. Y que, por lo tanto, debemos mantener un constante monitoreo y adaptación continúa de nuestros procesos al uso de nuevas tecnologías, nuevas materias primas y nuevos procesos de fabricación que aseguren mantener un sistema sólido de seguimiento dirigido por los sistemas de gestión de calidad más actualizados. Adoptar una cultura de mejora continua, marcos de gestión de proyectos de metodología ágil, colaboración y retroalimentación constante entre las partes interesadas y superar los estándares ambientales deben ser requisitos mínimos de una organización que busca innovar continuamente y adaptarse a los cambios del mercado.

Reto 7 – Capacitación y compromiso de los empleados
Una planeación estratégica sostenible que busca convertirse en parte de la identidad de la organización requerirá de una constante capacitación de sus trabajadores desde las áreas operativas hasta la alta gerencia. Es fundamental que la organización esté siempre actualizada en las innovaciones del mercado y que la estrategia se desarrolle independiente de la intervención de otras áreas de trabajo. Esto permitirá que se creen programas de capacitación para crear conciencia sobre temas de sostenibilidad con los clientes internos y externos, fomentar la innovación en los procesos y promover la actitud propositiva de todos los miembros de la organización. Las actividades que se realizan con los trabajadores también deberán tener por objetivo involucrar a los trabajadores en la participación activa para compensar y reparar aquellos impactos ambientales que sean muy difíciles o imposibles de realizar en un momento específico. y, por último, pero no menos importante, capacitar constantemente a los colaboradores debe también fomentar la competencia en ideas y propuestas que los trabajadores ofrezcan para mejorar el trabajo que se realiza en todos los procesos de la organización.

Este libro es una herramienta útil para siempre repensar nuestras organizaciones

Reto 8 – Estar dispuestos a escuchar y replantearnos el qué y cómo hacemos lo que hacemos

Este es el antepenúltimo reto de esta lista y es uno de los más importantes. Adaptarnos al constante cambio ha sido por muchos años uno de los principales temores del liderazgo. La meta de vida de muchos era llegar a un puesto y quedarse cómodo y seguro en él. Evitar los cambios veloces, huir a la innovación y buscar crear procesos inamovibles era la meta a la que muchas organizaciones medianas y grandes solían aspirar. La idea antigua era pensar que las organizaciones se creaban para ser líderes en un negocio y evitar moverse de ahí por el mayor tiempo posible. Los nuevos liderazgos y la búsqueda de la innovación sostenible de las formas de hacer negocios nos llevan en la dirección diametralmente opuesta a la anterior formar de pensar. Dado que las tecnologías e innovaciones continúan acelerándose de forma exponencial, la mentalidad dentro de las organizaciones debe ser igual de versátil y capaz de adaptarse a los nuevos cambios del mercado. Vivimos cada vez más en entornos VUCA (por sus siglas en inglés: volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad). En estos entornos, el liderazgo y la alta gerencia de las organizaciones debe fomentar la búsqueda de cambios constantes e incentivarlos. Asimismo, sus inversiones deben enfocarse en cambiar la forma en que se planteaban los negocios. Por ejemplo, las inversiones en maquinaria y equipo ya no deben de considerarse en términos de 5, 10 ó 20 años de depreciación sino en planes de negocios que consideren la depreciación como una parte intrínseca del riesgo de los negocios y, por lo tanto, planificar para períodos cada vez más cortos de depreciación y adaptación.

Reto 9 – Escuchar al consumidor y ser éticos para atender sus deseos

Una máxima de los principios de la economía del libre mercado es que el consumidor siempre tiene la última palabra. En estas condiciones, la ley de oferta y demanda debe siempre ser nuestra guía para el establecimiento de nuestros precios, el desarrollo de nuestros productos y servicios y la identificación de las acciones de sostenibilidad y eficiencia ambiental que pretendemos conseguir. Sumado a este principio, el desarrollo del marketing ha transformado el mundo hacia el fomento del consumo masivo y la publicidad de productos que sean “mejores para el ambiente”. En esta búsqueda de ese nuevo mercadeo verde, la práctica del “greenwashing” ha sido utilizado por organizaciones que buscan venderse como innovadores en sostenibilidad. En un mundo sin marketing, las empresas no tendrían idea de lo que quieren sus clientes y los clientes no tendrían idea de qué empresas ofrecen los productos que necesitan. La práctica del greenwashing entre las organizaciones que buscan hacer crear nuevas necesidades entre los consumidores es uno de los temas más analizados y criticados en la actualidad ya que la organización que utiliza estas estrategias no solo busca engañar a sus consumidores, sino que también se engaña a sí mismos. Dado que el greenwashing es un proceso de transmitir una impresión falsa o información engañosa sobre cómo los productos de una empresa son ambientalmente mejores que otros. En este nuevo mundo de oferta y demanda y del mercadeo de consumo masivo, la responsabilidad de las empresas que sí son ambientalmente responsables requiere de cumplir siempre con todas las promesas de valor que los productos o servicios ofrezcan al consumidor (desde su durabilidad, su medición y reducción de huella de carbono, su compostabilidad o reciclabilidad y/o sus efectos en la salud del consumidor). Las empresas éticas y responsables con el medio ambiente son aquellas que realizan sus estudios de análisis de ciclo de vida y lo comunican con claridad a los consumidores. Junto a estas prácticas, el fomento de legislaciones que protejan la salud de los consumidores y el cuidado del medio ambiente deben ser acciones que se lideren desde las organizaciones que fabrican productos o servicios de consumo.

Reto 10 – Involucrarse activamente en redes con actores externos

“Ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.” De la misma manera en que el poeta John Donne definió al ser humano en este abstracto de uno de sus famosos poemas, en las organizaciones debemos creer con firmeza que debemos ser parte también de una red de alianzas colaborativas y de trabajo. Para posicionar a las organizaciones como líderes en la sostenibilidad en cada una de sus áreas de trabajo, es fundamental que se participe en las redes sociales, políticas y económicas de forma activa y propositiva. Es muy común que las empresas pequeñas y medianas no participen de las redes de gremiales y asociaciones porque consideran que no tienen mucho que ganar o que no cuentan con los recursos humanos, de tiempo o de dinero para ser actores activos en estas organizaciones. Sin embargo, no se podría estar más equivocado. La participación en redes de sostenibilidad no debe ser una actividad de solamente aquellas empresas con excedentes de recursos. Las PYMES son en realidad las empresas que más oportunidades tienen de beneficiarse de la participación en redes de sostenibilidad y en estas organizaciones, los propietarios o propietarias, deben asignar un espacio de sus agendas cada semana para atender a estas actividades y buscar ocupar puestos en sus juntas directivas y comités. La razón más importante de esta participación es económica. La mayoría de los fondos asignados por los gobiernos nacionales y la cooperación internacional en temas de sostenibilidad ambiental, innovación tecnológica, adaptación y resiliencia al cambio climático, entre otros se gestiona y administra dentro de estas redes.

Emprender la transformación de una organización hacia la creación de una estrategia de sostenibilidad es un proceso que requerirá el compromiso a largo plazo de todos los actores clave. Principalmente, el rol de los propietarios y la alta gerencia será determinante para liderar desde sus puestos la creación de una segmentación estratégica sostenible que empodere a los centros de innovación, reingeniería de procesos y gestión de calidad para acelerar la transición a ser más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente. La estrategia de las organizaciones requiere un enfoque sistemático y holístico que involucre un extenso análisis de las debilidades y oportunidades de las organizaciones. Solamente después de realizar una evaluación integral del impacto ambiental, de interactuar con las partes interesadas, de establecer objetivos de sostenibilidad SMART, de priorizar segmentos competitivos e integrar nuevas tecnologías innovadoras se podrá arrancar con la transformación sostenible de un negocio. El fomentar el compromiso de los trabajadores y mantener un equipo de seguimiento y auditoría ambiental sobre la mejora continua permitirá crear una hoja de ruta hacia la sostenibilidad y el desarrollo de nuevos productos y servicios sostenibles.

Esta breve revisión que les he compartido sobre los retos que debe responder una Metodología de Sostenibilidad, les permitirá no sólo alinear las actividades que sus organizaciones actualmente estén realizando, sino también acelerar la innovación de los productos y servicios que ofrecen y crear valor agregado para sus clientes. Ser competitivos en el largo plazo es ya cosa del pasado cuando una organización no esté dispuesta a innovar continuamente. Las organizaciones que serán competitivas con aquellas que estén siempre dispuestas a ponerse metas más altas, retarse a mejorar la forma en que consume sus recursos ambientales-financieros y a fomentar liderazgos disruptivos y visionarios que deseen conquistar el mundo.

Tiempos de incertidumbre: crisis económicas y búsqueda de soluciones en la era moderna

El estudio de las crisis económicas ha sido uno de los principales campos de estudio y preocupación tanto de las ciencias económicas, como de las sociales, políticas e históricas. Desde sus áreas de experiencia y perspectivas, todos quienes se han aproximado al estudio de las crisis, sus causas y sus efectos han tenido distintas conclusiones, análisis de causalidad y propuestas para combatirlas y evitarlas. Durante décadas, sin embargo, las crisis económicas han continuado ocurriendo y resultando por y con las complejas relaciones creadas por la “mano invisible” del mercado que Adam Smith referenció como aquella en la que,

“El rico apenas consume más alimento que el vecino pobre. La calidad puede ser muy diferente y la preparación más delicada, pero, por lo que toca a la cantidad, es poca la diferencia. Pero compárese el espacioso palacio y la gran guardarropía del uno con la mísera choza y los harapos del otro y se hallará que la diferencia en albergue, vestido y ajuar es tan considerable en lo que respecta a la cantidad como a la calidad. El deseo de alimento se halla limitado en todos los seres humanos por la limitada capacidad de su estómago, pero el deseo de conveniencias, aparato mobiliario, ornato en la construcción, vestido y equipaje, parece que no tiene límites ni conoce fronteras”

Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las naciones (Adam Smith, 1776)

En estas circunstancias de infinitas relaciones humanas y ambientales, las economías capitalistas modernas han debido plantearse soluciones ante las crisis económicas que una y otra vez han afectado a la humanidad. Ante estas situaciones cíclicas, distintas teorías en torno a las causas de las crisis económicas y las propuestas han abundado como soluciones. Algunas generalidades que podemos observar de las crisis económicas es que se han compuesto por las fases de (a) expansión y auge económico; (b) el inicio de la crisis, como el momento en el que la expansión se detiene y empieza el declive; (c) la caída, depresión o contracción económica y (d) la recuperación de la actividad económica.

En la antigüedad, las crisis económicas eran catastróficas y sus efectos resultaban principalmente de efectos ambientales como las malas cosechas consecutivas, las plagas y los desastres naturales. Como consecuencia, el auge económico se detenía e inmediatamente se observaba una depresión generalizada que resultaba en el hambre, enfermedades y reducción demográfica significativa. Posteriormente, la recuperación lenta iniciaba con una reducción de la oferta y demanda de productores y compradores que habrían de reconstruir las condiciones mínimas de sobrevivencia para poder empezar a consumir. Las guerras, además, contribuían a estas situaciones sumando tiempo a la duración de las crisis o alargando la recuperación. Desde la antigüedad, estas condiciones de crisis han acompañado a las economías agrarias, feudales y mercantilistas y, con el advenimiento del capitalismo y la economía mixta, se incrementaron y pronunciaron las causas y los efectos que creaban ciclos cada vez más complejos y dañinos.

El triunfo de la Muerte de Pieter Brueghel el Viejo es uno de los mejores ejemplos del impacto de las crisis en la época medieval

Durante los últimos dos siglos, los grandes debates entorno a las causas de las crisis y sus recuperaciones han involucrado relaciones complejas entre los mecanismos de precios, la capacidad productiva, la creación de plusvalía y la insuficiente demanda efectiva de los bienes y servicios generados por quienes controlan los bienes de producción. Al respecto, el sistema económico capitalista ha funcionado en ciclos económicos de expansión y depresión inevitables y que, a pesar de ser postergables, su retraso ha implicado crisis y efectos económicos más amplios. Ante esto, propuestas macroeconómicas en las últimas décadas han propuesto políticas que fomentan las crisis económicas con el fin de “enfriar” las economías y reducir los impactos complejos de la famosa metáfora smithiana de la mano invisible en acción.

Las crisis han evolucionado y sus impactos se han globalizado. De la misma manera, sus efectos son cada vez más desastrosos e impactantes en la sociedad, el medio ambiente y la estabilidad política de los países y cada crisis es ahora un “parteaguas” de la historia misma y sus efectos son cada vez más funestos.

Pintura: La crisis económica en Creta. Autor:  Miki De Goodaboom

A pesar de que muchos filósofos, políticos y economistas han buscado explicar y entender los ciclos económicos, aún nos quedan muchas dudas y respuestas respecto al análisis ético que de las mismas se debe realizar para entender los medios a implementar con tal de perseguir ese fin último en que creen los defensores del capitalismo para alcanzar niveles ¿realmente anhelados? de un crecimiento económico por siempre expansivo y de auge en el que no haya límites económicos, de bienes de producción, de capacidad productiva o medio ambientales. Tal y como con los terremotos y huracanes, su predicción y previsión es aún imposible pero cada vez más contamos con herramientas de análisis desde distintos sectores académicos para profundizar en las causas subyacentes y en los mecanismos adecuados en cada contexto para ralentizar las depresiones y reducir los efectos negativos en las poblaciones más vulnerables y los ambientes más sensibles. La tarea de los países del sur global reside en preparar a sus burocracias y elites empresariales para comprender el rol social que sus actividades individuales tienen para contribuir a estas previsiones y reducir los daños en las poblaciones sensibles de ancianos, mujeres y niños que suelen ser los grupos más afectadas en cada ciclo.

Pintura: Un encuentro en el camino de la fantasía. Autor: Emmanuel Garibay. Orige: Filipinas. (1993)

Un poco de teoría para entender las migraciones

Las noticias de niños migrantes han captado la atención de los medios en las últimas semanas. La mayoría de estos niños y niñas eran de origen Centroamericano. En Mesoamerica, debemos enfocarnos urgentemente en fortalecer la legislación y la capacidad nacional para la protección de migrantes y refugiados dentro de los flujos migratorios mixtos que existen en la actualidad. Es urgente el establecimiento de redes de protección de la sociedad civil para estos refugiados que se dirigen a Estados Unidos y a países vecinos. Asimismo, es necesario encontrar soluciones duraderas para los refugiados a través de la integración local y creación de fuentes de trabajo competitivas y dignas. La diferencia fundamental entre ser un refugiado y un inmigrante es que los refugiados se ven forzados a huir de sus hogares, mientras que los inmigrantes tienen más opciones a su alcance. Esta división es más notoria en situaciones de conflicto armado o guerras internas. Sin embargo, muchos han clasificado a grupos de inmigrantes latinoamericanos como refugiados pues son víctimas de la persecución de las maras y del estado mismo.

Redes Migratorias: una teoría para entender más y mejor las migraciones

La teoría de redes migratorias es una teoría de migración a nivel meso (por meso nos referimos al análisis intermedio o de enlace entre distintas áreas de humanidades e instituciones para el estudio de los problemas a analizar). La teoría de redes migratorias surgió en la década de 1970 a partir de estudios de género, de mujeres y de historia de las familias. Por lo tanto, tiene sus orígenes en la sociología y antropología y nos sirve para entender las acciones humanas.

Desde la perspectiva de la teoría de redes de migrantes podemos entender cómo los migrantes crearon e incluso mantienen vínculos sociales con otros migrantes y familiares en sus países de origen en Mesoamérica, y cómo esto puede conducir al surgimiento de redes sociales de migrantes más activas y dinámicas. Estas redes tienden a facilitar una mayor migración y nos sirven para entender que en la actualidad la crisis migratoria que vivimos es resultado de décadas de abandono del Estado en los países mesoamericanos de las poblaciones vulnerables que hace muchos años se empezaron a ver forzadas a migrar.

Siguiendo con la teoría de redes, esta se basa en la idea de que la migración es un proceso dependiente de la ruta en el que los primeros migrantes configuran los flujos migratorios posteriores a través de sus relaciones interpersonales. Según el experto en el tema Stephen Castles, las redes de migrantes tienden a disminuir los costos económicos, sociales y psicológicos de la migración. Por lo tanto, la migración puede conceptualizarse como un proceso difuso, en el que las redes en expansión provocan que los costos de movimiento disminuyan y la probabilidad de migración aumente: estas tendencias se alimentan mutuamente y con el tiempo la migración se extiende hacia todos los segmentos de una sociedad. Lo anterior es algo muy común y notorio en Guatemala, particularmente, en lugares del Occidente y Oriente del país donde aldeas y pueblos enteros son parte de estas redes de migrantes. Algo que también ocurre en las ciudades es la formación de una comunidad de migrantes en un destino específico que aumenta la probabilidad de una mayor migración al mismo lugar.

La teoría de redes migratorias es una herramienta útil para explicar los flujos migratorios que no pueden explicarse mediante otras teorías existentes, e intenta mostrar por qué continúa la migración, incluso cuando hay salarios más altos en otros lugares o no hay factores de atracción o políticas en el país receptor tal y como estamos viviendo actualmente en Estados Unidos con el gobierno de Donald Trump. Con esta teoría podemos explicar y confirmar que la razón de la continuidad del flujo migratorio de mesoamericanos a Estados Unidos surge y se basa en la diáspora o red de migrantes que influye en la decisión de continuar eligiendo Estados Unidos y no Europa o Sudamérica como sus destinos. Por lo tanto, la teoría de redes es efectiva para explicar por qué los patrones de los migrantes no siempre se distribuyen uniformemente entre los países aún cuando sería muy útil que mesoamericanos migrasen a otras regiones.

Otros expertos en el tema son Harzig y Hoerder (Hoerder fue mi catedrático en la Universidad de Leipzig y aprendí muchísimo de él sobre el tema) y para ellos, la teoría de redes migratorias es una teoría de “economía familiar” porque el tiempo de “calidad” laboral y emocional se asigna de acuerdo con las normas sociales para lograr el mejor resultado posible internamente para los miembros de la familia o red, y externamente por su posición en la comunidad. En Guatemala es muy común observar que los migrantes y refugiados migran a un destino específico para encontrarse con un tío o una tía, con un abuelo o incluso con un padre o una hermana.  Harzig explica que “la teoría de redes no solo investiga las decisiones de los migrantes de dislocarse sino que también investiga la jerarquía de redes que explica estas decisiones mediante la inclusión de factores emocionales y espirituales no medibles que juegan un papel en los análisis de proyectos de vida y decisiones migratorias”. Así, es más fácil para un migrante llegar a un destino donde conoce a personas que le son familiares y establecer negocios, pedir préstamos, conseguir empleo y colaborar en comunidad. Actitudes como las anteriores, fortalecen la migración y permiten establecer una jerarquía de red en la que los miembros intentan obtener los mejores resultados posibles internamente para su familia, la familia migrante y externamente para obtener el mejor lugar dentro de una comunidad que lo reconoce como un hermano o hermana.

Los efectos de la migración

Es un hecho innegable que la migración siempre ha sido fuente de progreso y desarrollo para todas las sociedades receptoras. Incluso, en situaciones de migración forzada por esclavitud y servidumbre forzosa, los países receptores de los migrantes se beneficiaron del trabajo que realizaron los migrantes. En gran medida, los beneficios de la migración que tiene lugar en un flujo global dependen en gran medida de la ubicación y contexto sociodemográfico de las áreas involucradas, así como de las particularidades regionales.

Los países que producen la migración desde el sur hacia el norte global y los estados que sufren diásporas de migrantes y refugiados son los más favorecidos por la migración. Situación que es menos beneficiosa cuando la migración se realiza dentro del mismo sur global debido a que la mejora en las condiciones de vida no aumenta de la misma manera para las familias de migrantes.

En la actualidad, suponer detener la migración de mesoamericanos hacia el norte es prácticamente imposible. Ralentizar esta migración no es viable en las condiciones actuales de inversión y desarrollo económico de los países migrantes donde sus gobiernos no tienen ningún interés en desarrollar las áreas más pobres y abandonadas por el Estado. La teoría de redes nos permite entender que las redes nunca se eliminan sino que se amplian. Así, de una red de migrantes que iba del punto A al B, después de que ha pasado un tiempo considerable se puede ampliar a una migración del punto A, pasando por el B hacia un nuevo destino C. O también, ya establecida y formalizada migrará a ser una red del punto A al C directamente.

Las grandes redes de migración en el mundo

En la actualidad, hay en todo el mundo, nueve redes de migración superpuestos en territorios macro-regionales que se mantienen fluyendo desde el siglo XX según nos enseñó el historiador Hoerder. Hoerder indica que estos sistemas son resultado de la división Norte-Sur de un mundo postcolonial que se fortaleció con la institucionalización de la recolonización ante y desde condiciones desiguales que favorecían al mundo industrializado y a sus herederos “blancos”.  Condiciones desiguales que no solo ocurren en Guatemala, sino que continúan enfrentando a alrededor de 1,100 millones de personas que vive en la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos, contra los más de 6,300 millones de habitantes del resto del mundo. Esta brecha se ha triplicado desde la descolonización del siglo pasado y continúa creciendo.

Bajo este régimen de “apartheid-económico global” según explica Hoerder, el Producto Nacional Bruto per cápita anual promedio ascendió a US$480 en los países de bajos ingresos en comparación con US$28,000 en las economías de altos ingresos. Así, desde hace un siglo, cada vez más personas intentan llegar a sociedades y economías proveedoras de empleo con o sin documentos. Migraciones similares se han estructurado en las economías de los países en vías de desarrollo conectándose desde el campo hacia las metrópolis y las ciudades industrializadas en países como China, Brasil, India y Turquía donde millones de personas emigran anualmente.

En Mesoamérica esa división de apartheid-económico también continúa vigente. Las familias migrantes son en su mayoría provenientes de grupos de la población que durante el siglo pasado se vieron forzados a migrar por la falta de trabajo, desastres naturales y por el conflicto armado interno para el caso de Guatemala. Estas primeras generaciones establecieron ya sólidas redes de migrantes que favorecen la continuación del flujo migratorio.  Quienes migran lo hacen, por la falta de empleo y oportunidades en una sociedad con profundas desigualdades. Además, son personas que provienen de lugares donde las inversiones del Estado y del sector privado han sido más escasas.

La negligencia de los últimos gobiernos para apoyar a los pequeños productores agrícolas ha crecido con la corrupción, el continuo deterioro del medio ambiente y el abandono de las carreteras y campos, la falta de competitividad de pequeños parcelarios y la formación de latifundios continuará generando pobreza rural de la población campesina que es mayoritariamente indígena.

¿Cómo ralentizar la migración?

Detener la red de migración es imposible y solo mediante el uso de la fuerza y guerra se pueden afectar drásticamente estos flujos. Sin embargo, el flujo de migración y refugiados se puede ralentizar deteniendo el abuso de los recursos y capital de los países mesoamericanos con cambios estructurales.  Algunos de los sugeridos son:

  1. Reevaluar y reformar el sistema económico actual que favorece una economía centralizada, monocultivista y mercantilista permitiendo el desarrollo de negocios en áreas rurales y semi urbanas. La falta de acceso a la propiedad de la tierra y de recursos fuerza a la pobreza y extrema pobreza a la mayoría de la población y esto solo cambiará con la intervención del gobierno en la creación de fuentes de trabajo, liberalización del comercio y liberalización del sistema de crédito y banca para las micro, pequeñas y medianas empresas.
  2. Monitorear y detener el flujo de armas, maras y redes de narcotráfico en Mesoamérica que impiden el desarrollo económico del interior del país y que amasa grandes fortunas en áreas úrbanas con corrupción y compra de favores.
  3. Brindar protección legal y oportunidades para fortalecer las fronteras hacia las principales rutas de migración vía México hacia los Estados Unidos. Esto es de particular importancia para los refugiados que huyen del país y para los “migrantes climáticos”, es decir, aquellos que huyen de Mesoamérica debido a los efectos del cambio climático.
  4. Pasar de la gestión de crisis a la prevención de crisis. Esto incluye rechazar la política de “tercerización” de la gestión de la migración, una “solución” a corto plazo que crea un boom económico en varios centros, algunos ubicados en áreas desérticas y despobladas, convirtiéndose en una industria que se beneficia de los más vulnerables y se convierte fácilmente en territorios de trabajo forzoso.  Prevenir las crisis se consigue desarrollando integralmente todo el territorio de los países; partiendo de la descentralización del Estado y llevándolo a todos los lugares donde sus servicios actualmente son menores o no existen. La inversión del Estado en el interior de los países mesoamericanos será la única manera de reducir las migraciones hacia las capitales y/o hacia los países del norte.

Como ven… tenemos tremenda tarea como sociedad y espero que esta información les haya sido de utilidad para comprender un poco más tan complejo tema humano.

Libros sugeridos para estudiar más el tema:

¿Cómo nos afectan los aranceles contra el aluminio y el acero ante una Guerra Comercial Global?

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El 8 de marzo de 2018, el presidente Donald Trump ordenó la imposición de aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y aranceles del 10% sobre las importaciones de aluminio. Ests aranceles cubren una amplia gama de productos de acero y aluminio y se aplican por igual a las importaciones de la mayoría de los países.

La orden eximió inicialmente las importaciones de Canadá y México. Sin embargo, hoy 31 de mayo, Estados Unidos dijo que estaba avanzando con los aranceles sobre las importaciones de aluminio y acero de Canadá, México y la Unión Europea, poniendo fin a una exención de dos meses y preparando el escenario para una guerra comercial con sus aliados.

Los aranceles impuestos por Trump se aplican a productos de acero que se definen en el Sistema Armonizado de Aranceles con los siguientes 6 dígitos:

  • 720610 a 721650,
  • 721699 a 730110,
  • 730210,
  • 730240 a 730290 y
  • 730410 hasta 730690

Mientras que, se aplicarán aranceles para los productos de aluminio en el nivel de 4 dígitos de la Lista armonizada , como se enumera en la tabla a continuación. Además, se incluyen dos códigos HS en el nivel de 10 dígitos, que cubre fundiciones y forjados de aluminio. El alcance de los aranceles para los productos de aluminio no incluye la bauxita o la alúmina, que son materias primas para la producción de aluminio primario (sin elaborar). También se excluyen los desperdicios y desechos de aluminio (HS 7602) y los polvos y escamas de aluminio (HS 7603), ya que representan diferentes sectores industriales.

Código Arancelario

Descripción

7601

Aluminio en bruto

7604

Barras, varillas y perfiles de aluminio

7605

Alambre de aluminio

7606

Placas, láminas y tiras de aluminio de un espesor superior a 0,2 mm *

7607

Papel de aluminio (incluso impreso o respaldado con papel, cartón, plástico o soportes similares) de un grosor (sin incluir el soporte) inferior o igual a 0,2 mm

7608

Tubos y tubos de aluminio

7609

Tubos de aluminio y accesorios de tubería

7616.99.51.60

Otros artículos de aluminio: fundición

7616.99.51.70

Otros artículos de aluminio: forjados

Los efectos de esta guerra comercial-arancelaria aún no son claros para Guatemala, Centroamérica y el resto del mundo.  Sin embargo, tenemos la certeza de que el efecto inmediato de una potencial guerra comercial global hará que los inversionistas disminuyan sus inversiones en el corto plazo. Esto debilitará la recuperación económica que se había venido teniendo durante los últimos años.  Los funcionarios europeos argumentan que los aranceles dañarán el crecimiento en ambos lados del Atlántico y disminuirá el poder de compra de todos en general.

Brasil, Argentina y Australia acordaron, disminuir sus envíos de acero a Estados Unidos a cambio de que no se les aplicasen los aranceles, indicó el Departamento de Comercio de Estados Unidos y los aranceles se mantendrán en las importaciones desde Japón.

Los efectos de una Guerra Comercial

Como elocuentemente explicó el economista ganador del Premio Nobel Christopher Pissarides, una guerra comercial de ojo por ojo podría ” perjudicar” a la base de la industria manufacturera y los trabajadores agrícolas de Estados Unidos, ya que dependen de la inversión extranjera y comercian con países como China y Japón.

En última instancia, cualquier tipo de proteccionismo socava las bases de una inmensa red de acuerdos comerciales, que sostienen el comercio pacífico entre las naciones de todo el mundo. Lo que está en juego no es menos que un período sin precedentes de paz y prosperidad en la historia humana que afectará las expectativas de crecimiento económico a mediano y largo plazo.

Nos esperan meses de mucha turbulencia económica en la industria manufacturera.  Mantengamos los ojos abiertos.