Salud no es ausencia de enfermedades, es bienestar

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En el curso del doctorado en Desarrollo Sostenible que estudio actualmente, explicaba el doctor Luján Lunsford cuáles eran los retos socioeconómicos y culturales de buscar soluciones a la situación de la salud en Guatemala. Muy claro fue su análisis para explicar que la salud no es ausencia de enfermedades. Especialmente, en países como Guatemala con tan compleja geografía, clima, cultura y sistemas económicos. De esta sesión sale este breve artículo para meditar.

La salud, tradicional e históricamente definida como la ausencia de enfermedad, es una interpretación estrecha que no logra captar ni la complejidad del bienestar humano ni el difícil recorrido humano de las ciencias de la salud que se han enfocado en enterrar pacientes. Particularmente en países tropicales como Guatemala, esta visión limitada pasa por alto la naturaleza multifacética de la salud. Un enfoque más integral considera factores que tienen al centro una visión de análisis global y de desarrollo sostenible. Estos factores deberían de analizar las interrelaciones de factores físicos, mentales, sociales y ambientales, reconociendo que la salud es una interacción intrincada de varios elementos que contribuyen al bienestar general de un individuo. Esta perspectiva holística es crucial para abordar los desafíos únicos que enfrentan las regiones tropicales, donde factores como el clima, las condiciones socioeconómicas y el acceso a la atención médica desempeñan un papel importante en los resultados de salud y en los subsecuentes estilos de vida que requieren del uso de productos químicos, fertilizantes y pesticidas que protejan los cultivos y permitan llevar los alimentos a las mesas de Guatemala y de Europa.

Una visión holística de la práctica del principio de Bienestar en el uso de la tecnología yasegurar beneficios económicos y a la salud de los humanos y del planeta

Los desafíos en los países tropicales

En Guatemala, el clima tropical crea un conjunto único de desafíos de salud, incluida la prevalencia de enfermedades transmitidas por vectores como la malaria y el dengue y que se han agravado con el surgimiento del Covid y sus variantes. Sin embargo, abordar estas enfermedades por sí solo no es suficiente para fomentar una población sana. ¿Pero qué es una población sana? Una definición común es la de “aquella que consigue disponer de bienes suficientes para sobrevivir y crece con el excedente que se genera entre lo que produce y lo no consume en mantenimiento, sino lo invierte en su crecimiento.”

Las altas tasas de desnutrición, el acceso limitado al agua potable y el saneamiento inadecuado también afectan significativamente la salud y dificultan identificar qué es una condición “normal” de salud humana. Además, las disparidades socioeconómicas exacerban estos problemas, dejando a las comunidades marginadas particularmente vulnerables y en la mayoría de los casos fuera de los indicadores y encuestas nacionales de condiciones de vida. Por lo tanto, un enfoque holístico de la salud en Guatemala debe abarcar una gama más amplia de determinantes, incluyendo no solo la nutrición, la educación y los servicios sociales sino la felicidad y la estabilidad emocional.

¿Pero qué es el bienestar?

El bienestar implica múltiples dimensiones, cada una de las cuales contribuye a la salud general de las personas y las comunidades. El bienestar físico es fundamental y abarca una nutrición adecuada, ejercicio y acceso a atención médica. Es un proceso intergeneracional de familias que han mantenido condiciones de buen vivir y les han asegurado visiones de vida en las que la enfermedad es resultado de situaciones excepcionales. La salud mental es igualmente importante y requiere sistemas de apoyo para el estrés, la ansiedad y otras afecciones psicológicas y la vida de bienestar implica un amplio cuidado por la salud mental como por la salud física.

El bienestar social implica la calidad de las relaciones y el apoyo comunitario, que son esenciales para la salud emocional y mental de forma continuada y retroactiva. La salud ambiental considera el impacto de las condiciones de vida, como el aire y el agua limpios, la vivienda segura y los espacios verdes. La estabilidad económica y las oportunidades educativas también desempeñan un papel crucial a la hora de permitir que las personas lleven una vida sana y plena.

Fotografía de un retiro de yoga ubicado en el lago de Atitlán, Guatemala

En estas condiciones, ¿qué requisitos deberían de cumplir nuestras sociedades para vivir en bienestar?

Crear una sociedad que promueva el bienestar integral requiere un enfoque multifacético. En primer lugar, es necesario fortalecer los sistemas de salud para brindar servicios integrales que vayan más allá del tratamiento de enfermedades e incluyan atención preventiva, apoyo a la salud mental y educación sanitaria. En Guatemala, esto significa mejorar la infraestructura de atención médica, capacitar a más profesionales de la salud y garantizar el acceso equitativo a los servicios en las áreas urbanas y rurales. Ir más allá de cuidar la salud por el afán de la salud no es suficiente y requiere de una planeación de largo plazo que permita construir las condiciones mínimas de bienestar intergeneracional. Esto implica la contribución estatal constante y enfocada en la reducción de las desigualdades y la construcción de sistemas de servicios públicos que construyan ambientes seguros, espacios verdes y zonas de reunión culturales y sociales.

Importancia de las políticas sociales y económicas

Las políticas sociales deben abordar las causas profundas de las disparidades en salud. Esto incluye implementar programas para combatir la desnutrición, mejorar el agua y el saneamiento y brindar educación y oportunidades económicas. Por ejemplo, los programas de nutrición comunitarios pueden ayudar a abordar la malnutrición, mientras que las inversiones en educación pueden dotar a las personas de los conocimientos y habilidades necesarios para mejorar su salud y sus medios de vida. Las políticas económicas deben apuntar a reducir la pobreza y proporcionar redes de seguridad social, asegurando que todos los ciudadanos tengan los recursos necesarios para mantener su salud. Repensando la salud, los hospitales deberían de dejar de funcionar como centros de captación de enfermos y convertirse en centros de integración social y de participación de la comunidad que sumen a un bienestar integral de las comunidades. En sociedades con mayor bienestar, es muy común ver hospitales rodeados de plazas, jardines y puntos colectivos de reunión y de transporte. El hospital en estos lugares se convierte en una institución de construcción social y no de obnulación y alienación como suele ocurrir con los hospitales que vemos se construyen aún hoy en día con altos muros, barrotes y territorios alejados del acceso de las personas “sanas”.

La salud en países tropicales como Guatemala no puede abordarse adecuadamente centrándose únicamente en la ausencia de enfermedades. Decir que quienes vivimos en estos países vivimos “sanamente” requiere de una comprensión y de un enfoque holístico que abarque el bienestar físico, mental, social y ambiental como factores esenciales para redefinir las condiciones en las que vivimos.

Al fortalecer los sistemas de salud, implementar políticas sociales y económicas integrales, involucrarnos más en nuestras comunidades y promover la gestión ambiental de los recursos naturales que compartimos, Guatemala puede crear una sociedad que apoye el bienestar integral y nos permita a todos prosperar en comunidad. Lograr esto no es difícil siempre y cuando se cuente con una voluntad comunitaria unificada en construir estas condiciones de vida. Lograr el desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida en general debe partir por construir sociedades que vivan realmente sanas y en bienestar.

Índice de Libertad de Prensa 2024

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Por un año más ha sido publicado el Índice Mundial de Libertad de Prensa de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF). Este informe es una herramienta muy importante para revelar la situación de la Libertad y la Democracia en el mundo. El índice no solo evalúa la libertad sino la capacidad de los estados para proteger a sus ciudadanos y fortalecer el estado de derecho.

Este índice es especialmente importante para países del sur global que, como Guatemala, han venido luchando por muchas décadas con la falta de transparencia y la corrupción campante de sus sistemas económicos y políticos. En nuestros países, el giro de estos indicadores hacia caminos positivos es el resultado de planes concretos y con metas de largo plazo para combatir el terrible impacto que la corrupción e impunidad tienen sobre la vida humana en general.

En regiones donde la corrupción puede obstaculizar gravemente el desarrollo, una prensa libre es esencial para descubrir y denunciar malas conductas gubernamentales e institucionales. El índice enfatiza que, para fiscalizar a quienes están en el poder, los medios deben ser capaces de garantizan que el público permanezca informado sobre las acciones gubernamentales de forma libre de coerción y amenazas.

La libertad de prensa es también un indicador importante del potencial de crecimiento económico de los países del sur global ya que los inversionistas correlacionan una mayor libertad de prensa con una mayor democracia y respeto del estado de derecho.

A mayor libertad de prensa = mayor transparencia de los gobiernos

Los países con puntuaciones más altas en materia de libertad de prensa suelen ser percibidos como de menor riesgo para la inversión, ya que atraen más capital extranjero y fomentan un mejor entorno empresarial. Además, una prensa libre facilita la eficiencia del mercado al proporcionar información crítica sobre las condiciones del mercado, lo que permite a las empresas y a los consumidores tomar decisiones más informadas.

Para el año 2024, Guatemala cayó al puesto 138 versus la posición 127 en 2023. El país cayó once puestos abajo del listado y se posiciona en una situación difícil luego de varios gobiernos de opresión judicial y ataques directos contra los medios de comunicación por el gobierno, la alianza del conocido “Pacto de Corruptos” y militantes de la extrema derecha que resienten los derechos de la población por informarse y crear sus propios criterios.

Al respecto, en una entrevista dada por la periodista y defensora de la libertad de expresión Evelyn Blanck, indicó que era una “alerta que los informadores que se han visto obligados a salir de Guatemala están en una situación “muy crítica” y que aún no hay condiciones para que regresen al país, pese al giro positivo en cuanto a la prensa que se ha dado con el Gobierno del nuevo presidente Bernardo Arévalo de León.” El retorno de mayores libertades y de periodistas y jueces que se mantenían críticos de los dos últimos gobiernos continúa siendo amenazado por un sistema judicial cooptado por la corrupción y por múltiples personas acusadas de vínculos con el crimen organizado, la corrupción y el narcotráfico según la Ley Magnitsky, la Lista Engel, la Unión Europea y muchos otros gobiernos amigos de Guatemala.

La libertad de prensa es una de las piedras angulares de una nación de ciudadanos libres. Es un principio clave en la ideología política del liberalismo clásico. Los argumentos expuestos en Areopagitica (1644) de John Milton y On Liberty (1859) de John Stuart Mill siguen siendo pilares indiscutibles que abogan por la impresión sin licencia, que sirve como elemento vital de la literatura y la libre expresión.

Una prensa verdaderamente libre sólo puede existir cuando existe control privado sobre los medios de producción. En un estado socialista, donde el gobierno posee y opera todas las instalaciones de publicación e imprenta, la noción de prensa libre está inherentemente comprometida. Sin propiedad privada, la diversidad de puntos de vista y la independencia de los medios de comunicación se ven gravemente restringidas.

Los individuos tienen la libertad de elegir lo que leen y opinar y discutir con otros, pero la situación cambia cuando las personas se ven amenazadas con graves represalias por patrocinar determinadas publicaciones o filosofías. En muchos países como Guatemala, los editores enfrentan el temor de boicots por parte de sindicatos o poderes oligárquicos, lo que los lleva a evitar discusiones abiertas y, a menudo, a ceder a las demandas de las élites políticas y económicas. Esto socava la independencia de la prensa y sofoca la libre expresión.

En su esencia, la libertad de prensa no se trata sólo de la capacidad de publicar, sino también de mantener la independencia y la diversidad que permiten a la sociedad y a cada uno de nosotros criticar nuestro actuar y reflexionar sobre nosotros mismos. Esta libertad es crucial para una sociedad vibrante y democrática y debe protegerse ferozmente contra cualquier forma de represión para que, en los próximos años del gobierno, logremos recuperarnos del terror y violaciones de la libertad individual y de prensa que han impuesto las cortes corruptas y el MP.

Revisa que tu empresa cumple los requisitos de Diligencia Debida para combatir la Deforestación

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Aunque en América Latina, y específicamente en Guatemala, se han logrado grandes avances en reforestación en las últimas décadas, todavía enfrentamos importantes desafíos por delante en el resto del mundo. Ante este contexto global, la Unión Europea implementará el Reglamento de Deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés) que busca analizar a partir del 1 de enero de 2025 la cadena de producción de siete productos:

  • café,
  • aceite de palma,
  • cacao,
  • madera,
  • ganado bovino,
  • caucho y
  • soya

El café, el aceite de palma, el cacao y la madera los principales productos afectados de la economía guatemalteca y estas industrias emplean casi un millón de trabajadores del agro anualmente. Como resultado, cientos de empresas productoras y agricultores guatemaltecos deberán asegurar el cumplimiento de requisitos de diligencia debida y garantizar que sus productos, que alimentan a los más de 450 millones de habitantes de la UE, son productos libres de deforestación.

Como se observa en la siguiente gráfica, Guatemala ha logrado grandes pasos para reducir la deforestación desde el año 2001 y se proyecta que, en los próximos años, el país habrá alcanzado niveles positivos de cobertura forestal gracias a las políticas implementadas por el CONAP e INAB en alianza con comunidades locales, empresarios y agricultores.

Desafortunadamente, en otras regiones del mundo la historia no ha sido igual de positiva como en Guatemala. Según la encuesta anual del Instituto de Recursos Mundiales, en el año 2022 la pérdida mundial de bosques ascendió a 4.1 millones de hectáreas (+10% versus 2021) como resultado de prácticas agrícolas no sostenibles. Como resultado, la deforestación ha puesto en riesgo los ecosistemas locales y contribuido a la aceleración del cambio climático del planeta. Para contribuir a este ritmo de deforestación, el EUDR europeo aspira a detener el ritmo de deforestación en línea con los compromisos firmados por los países del mundo en importantes eventos como las Convenciones de Río y muchos otros acuerdos y tratados firmados y ratificados por Guatemala desde el siglo pasado.

A pesar de que el reglamento EUDR de la UE marcará un paso muy importante para abordar este problema que lleva siglos de consumo lineal aún existen retos a nivel de gobierno y empresas que siguen sin una respuesta concreta respecto a la Diligencia Debida, Mapeo y Geolocalización, Capacitaciones y Procedimientos que las empresas deberán de cumplir y estar preparados para cumplir los nuevos requisitos para la producción y comercio internacional que permitan un flujo sostenible de los recursos y un mapeo de la información cada vez más sostenible.

Ejemplo de un Sistema de trazabilidad en una cadena de suministro agrícola

A continuación les comparto algunas recomendaciones que nos podrán prepararnos y priorizar acciones, mientras nos preparamos para cumplir con la diligencia debida de los productos mencionados en el Reglamento de Deforestación:

  1. Debido a que serán los operadores y comerciantes europeos los que deben demostrar que sus productos están libres de deforestación, es importante mantener una comunicación directa con ellos para preguntar por su conocimiento sobre el tema, informales que las empresa y los gobiernos de América Latina nos estamos preparando para cumplir los requisitos de normativa local vigentes en respeto de una larga lista de obligaciones comerciales, legales y civiles que se exigirán demostrar y presentar la evidencia requerida para demostrar que no se ha deforestado las áreas productivas versus el año 2020. Asimismo, este es aún un excelente momento para solicitar a los operadores sus dudas y preguntas para que los gobiernos locales en América Latina nos permitan consolidar respuestas alineadas y evitar que trabajo innecesario de parte de nuestras empresas.
  2. Debido a que las empresas en Guatemala estarán obligadas a recopilar las coordenadas geográficas de las parcelas de tierra donde se produjeron los productos, es importante solicitar a los gobiernos locales información respecto a qué sistemas nacionales se utilizarán para presentar las imágenes satelitales que verificarán la geolocalización.
  3. Evaluar amenazas, riesgos y mitigación a nivel empresarial es uno de los primeros pasos que las empresas deben realizar para identificar las brechas de mejora respecto a la trazabilidad de geolocalización o de legislación para solicitar, con tiempo, apoyo a los gobiernos locales y elaborar los planes de mitigación de riesgos que consideren necesarios.
  4. Las empresas latinoamericanas debe contribuir con sus gobiernos locales a generar datos estadísticos de protección forestal, reforestación y cumplimiento de prácticas comerciales sostenibles con el fin de elaborar documentación a nivel de país verificable, medible y de cumplimiento de las regulaciones internacionales y estándares altos de protección de los derechos humanos.
  5. Dado que las certificaciones internacionales como Rainforest Alliance, FSC, PEFC y muchas otras no serán aceptadas como evidencia de la diligencia debida y geolocalización según las autoridades europeas, es necesario que las empresas revisen la documentación que ya se presenta para cumplir estas certificaciones y que indaguen con sus gobiernos locales qué otros requisitos deben ser presentados. Lo anterior contribuirá a una mayor trazabilidad y acceso a información a nivel de parcelas de tierra que permitirá una mejor toma de decisiones en las cadenas de suministro para evitar la pérdida de bosques.
  6. Por último, a pesar de que la trazabilidad a nivel de plantas, beneficios de café o bodegas de exportación es un paso intermedio importante para lograr una trazabilidad total, el EUDR exige que las empresas rastreen los productos hasta su origen de cultivo y cosecha con coordenadas exactas a nivel de plantación. Esto requerirá que las empresas se reúnan con todos sus proveedores y trabajen en equipo para mapear las cadenas de suministro completas y se incluyan incluso los proveedores indirectos de productos, materias primas y empaques.

A ocho meses de que la UE empiece a exigir la diligencia debida y geolocalización de la producción de los productos que ingresan a su territorio, nuestras empresas deben continuar prestando mucha atención a la solidez y el alcance de los programas de trazabilidad y seguimiento que ya existen en sus empresas. Estos sistemas internos serán vitales para garantizarles cumplir con los requisitos de diligencia debida en todas las cadenas de suministro cubiertas por el reglamento y, como en el caso de Guatemala, contribuir a acelerar este camino de reforestación nacional que nos permitirá convertirnos en países que han dejado la deforestación como una cosa del pasado. La implementación de prácticas de economía circular es una gran oportunidad para que se fortalezca la colaboración entre proveedores, empresas, gobiernos y actores de la sociedad civil para asegurar que la producción de nuestros alimentos sea cada vez más sostenible.

La Influencia de Henry Kissinger: reflexiones para el s.XXI en Latinoamérica

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Durante más de 20 años, el nombre y las ideas de Henry Kissinger han impactado mi vida y nuestro entorno con resultados que permanecerán vigentes durante décadas por venir. La influencia de Kissinger fue más que ideológica y sus análisis sirvieron de consejo para la toma de decisiones de los políticos estadounidenses y sus contrapartes en Latinoamérica y el resto del sur global.

A Kissinger lo conocí muy joven y lo leí a los 14 años en un libro que compré en la extinta librería del Fondo de Cultura Económica de México. Años después, en la licenciatura de Relaciones Internacionales, el nombre de Kissinger nos aparecía en la sopa cada semestre y era imposible no citarlo en ensayos y discusiones. Posteriormente, en mi transición hacia Europa, Kissinger no dejó de sonar en las discusiones en las Universidades de Leipzig y Copenhague, y su huella indeleble se mantuvo siempre presente en las discusiones que tuve sobre los impactos que el imperialismo estadounidense habían tenido en la conformación del sur global.

Kissinger fue uno de los principales asesores que recomendó a USA y permitió a Pinochet mantenerse en el poder luego de concretar el asesinato del gobierno democráticamente electo de Salvador Allende. Leer más de los archivos desclasfiicados del a CIA: https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB437/

Como resultado de esta política, la democracia artificial creada desde Estados Unidos sostuvo valores “occidentales” y alianzas estratégicas de dependencia económico-militar de USA y Europa y, por el otro lado, creó y protegió a una elite militar y empresarial que practicaba un capitalismo mercantilista que les aseguraba control político, social y económico sobre las fuerzas de producción y evitaba el surgimiento de una clase media educada y sana. En esta dinámica de relaciones capitalistas, Latinoamérica fue uno de los lugares más impactados por los consejos de Kissinger y otros expertos de su época como George Kennan, Zbigniew Brzezinski, Samuel P. Huntington y muchos otros realistas, políticos y empresarios. Por fortuna, estas ideas evitarían el efecto dominó luego de la llegada del totalitarismo popular que se hizo del poder en Cuba y que posteriormente lo haría en Venezuela y Nicaragua.

Kissinger en su visita a la China maoísta reformó el orden internacional. Su visita sirvió a USA para contrarrestar el poder soviético y complicar el avance de la estrategia del Kremlin. Paralelamente, USA buscó una distensión con Moscú, produciendo un conjunto histórico de acuerdos comerciales, de control de armas, de derechos humanos y de fomento de la confianza que ayudaron a limitar la carrera armamentista y hacer la Guerra Fría más manejable y predecible para los intereses calculados de Kissinger y Co.

Las ideas de Kissinger permitieron en el siglo XX crear un mundo donde USA demostró y expandió su poderío tras un discurso realpolitik de superioridad moral disfrazado de “democrático”, “liberal” y “capitalista” pero que se enfocaba en la conquista del poder y la victoria a toda costa contra los enemigos comunistas orientales (Rusia y China).

El autoritarismo clientelar que se fortaleció y esparció con redes de corrupción en Latinoamérica durante los últimos 40 años de estrategias kissingerianas es uno de los frutos de la estrategia de realpolitik estadounidense que, luego de que se les saliera del control, ahora se intenta reducir o controlar desde la Casa Blanca.

Pero lo pasado es pasado, y lo que nos queda ahora son los efectos de la escuela de Kissinger que permearon nuestra política hispanoamericana. La región sigue sumida en una lucha de intereses en los que USA continúa buscando equilibrar las dinámicas de poder contrarrestando la influencia del comunismo del siglo pasado. En este proceso, USA continúa apoyando el derrocamiento de gobiernos democráticamente electos en Bolivia, Perú y Honduras para dar algunos ejemplos. Mientras que, a la vez, lucha por proteger otros gobiernos democráticamente electos en países como Guatemala, Colombia o México, siempre y cuando, estos se plieguen a los intereses nacionales y la agenda central de:

  • lucha contra la inmmigración indocumentada,
  • combate a las drogas,
  • lucha contra el terrorismo y
  • bloqueo latinoamericano al ingreso de intereses y capital económico ruso-chino.

En este proceso, hispanoamérica aún tiene mucho que aprender para consolidar verdaderos sistemas democráticos donde los votantes tengan la voz principal y no se viva dependiendo de los contubernios políticos (el famoso estado paralelo) donde autoritariamente manda una pequeña elite política-empresarial creada el siglo pasado. A este inmenso reto, se suma la necesidad de crear e integrar un verdadero sentido de democracia participativa donde todos los pobladores de los países (en especial pueblos indígenas) tengan una voz y representación en la creación de los estados democráticos en los que viven.

Sin duda, en este proceso tan influenciado por el intervencionismo kissingeriano que aún domina desde USA, nos queda aún un largo recorrido para que hispanoamérica sea capaz de administrar sus gobiernos de forma soberanal, activa e independientemente participando en la arena global y fortaleciendo en instituciones sólidas la separación de poderes del estado. La gran meta: consolidar democracias ideológicamente sólidas e inclusivas donde se concreten planes de gobierno consensuados, pragmáticos y académicos que para muchos académicos más pesimistas (o realistas) es una meta muy lejana y romántica.

Pero este proceso no será sencillo de lograr y Estados Unidos es y seguirá siendo un imperio económico y político que domina Latinoamérica según sean los intereses de una política exterior de longue durée en referencia al concepto braudeliano.

El intervencionismo que Kissinger y Co. fomentaron sigue estando vigente hoy. El apoyo del país del norte a los regímenes autoritarios continuará ocurriendo cuando el fantasma del comunismo vuelva a aparecer en las elecciones de nuevos gobiernos y se necesitará que seamos más los votantes y analistas políticos que recordemos los impactos (a veces positivos y mayormente negativos) que este intervencionismo ha tenido en nuestra historia postcolonial.

El sistema democrático en Guatemala y muchos otros países de Latinoamérica están hoy más débiles que nunca.

Hacia el siglo XXI se presentan nuevos retos heredados de Kissinger y Co. y en países como Guatemala es urgente que prestemos atención a los siguientes puntos,

  • El fortalecimiento de la organización política y social de los pueblos indígenas que reclama un espacio en la política y toma de decisiones surge como una exigencia cada vez más fuerte. El rechazo a la apertura ante estos reclamos de parte de la elite mestiza gobernante ha forzado a que estos movimientos se radicalicen y se exija no solo la inclusión política de estos pueblos sino la refundación de los estados tal y como ocurrió en Bolivia y parcipalmente en Perú.
  • La creciente desigualdad económica fomenta la organización más sólida de los grupos excluidos. ESta desigualdad es a la vez un reflejo de la exclusión política de la mayoría de la población y su organización exige romper con el sistema de autoritarismo clientelar creado desde el siglo pasado. El populismo autoritario neoliberal surge como una amenaza tal y como ocurrió en El Salvador de Bukele y recientemente con la Argentina de Milei.
  • La corrupción del estado clientelar creado bajo el auspicio de la visión Kissingeriana desde USA para sostener gobiernos autoritarios está pasando la factura y el estado de bienestar en hispanoamérica se cae a pedazos sin hospitales ni escuelas públicas dignas. La estrategia de USA a través de las ONGs para crear fuentes de inversión y trabajo se ha quedado corta y ha fallado. Como resultado, la migración de trabajadores hacia USA y Canadá seguirá en ascenso.

Kissinger falleció el 29 de noviembre de 2023 y el legado que dejaron y que seguirán teniendo sus ideas seguirán vivas por muchos años más. Nos queda una larga tarea por aprender de estas lecciones y construir países más sólidos y democráticos, poblaciones más inclusivas y equilibradas, economías más competitivas y globales.

Finalmente, Como Kissinger dijo en su libro de memorias

“No siempre podemos asegurar el futuro de nuestros amigos; Tenemos más posibilidades de asegurar nuestro futuro si recordamos quiénes son nuestros amigos.”

White House Years

Un poco de teoría para entender las migraciones

Las noticias de niños migrantes han captado la atención de los medios en las últimas semanas. La mayoría de estos niños y niñas eran de origen Centroamericano. En Mesoamerica, debemos enfocarnos urgentemente en fortalecer la legislación y la capacidad nacional para la protección de migrantes y refugiados dentro de los flujos migratorios mixtos que existen en la actualidad. Es urgente el establecimiento de redes de protección de la sociedad civil para estos refugiados que se dirigen a Estados Unidos y a países vecinos. Asimismo, es necesario encontrar soluciones duraderas para los refugiados a través de la integración local y creación de fuentes de trabajo competitivas y dignas. La diferencia fundamental entre ser un refugiado y un inmigrante es que los refugiados se ven forzados a huir de sus hogares, mientras que los inmigrantes tienen más opciones a su alcance. Esta división es más notoria en situaciones de conflicto armado o guerras internas. Sin embargo, muchos han clasificado a grupos de inmigrantes latinoamericanos como refugiados pues son víctimas de la persecución de las maras y del estado mismo.

Redes Migratorias: una teoría para entender más y mejor las migraciones

La teoría de redes migratorias es una teoría de migración a nivel meso (por meso nos referimos al análisis intermedio o de enlace entre distintas áreas de humanidades e instituciones para el estudio de los problemas a analizar). La teoría de redes migratorias surgió en la década de 1970 a partir de estudios de género, de mujeres y de historia de las familias. Por lo tanto, tiene sus orígenes en la sociología y antropología y nos sirve para entender las acciones humanas.

Desde la perspectiva de la teoría de redes de migrantes podemos entender cómo los migrantes crearon e incluso mantienen vínculos sociales con otros migrantes y familiares en sus países de origen en Mesoamérica, y cómo esto puede conducir al surgimiento de redes sociales de migrantes más activas y dinámicas. Estas redes tienden a facilitar una mayor migración y nos sirven para entender que en la actualidad la crisis migratoria que vivimos es resultado de décadas de abandono del Estado en los países mesoamericanos de las poblaciones vulnerables que hace muchos años se empezaron a ver forzadas a migrar.

Siguiendo con la teoría de redes, esta se basa en la idea de que la migración es un proceso dependiente de la ruta en el que los primeros migrantes configuran los flujos migratorios posteriores a través de sus relaciones interpersonales. Según el experto en el tema Stephen Castles, las redes de migrantes tienden a disminuir los costos económicos, sociales y psicológicos de la migración. Por lo tanto, la migración puede conceptualizarse como un proceso difuso, en el que las redes en expansión provocan que los costos de movimiento disminuyan y la probabilidad de migración aumente: estas tendencias se alimentan mutuamente y con el tiempo la migración se extiende hacia todos los segmentos de una sociedad. Lo anterior es algo muy común y notorio en Guatemala, particularmente, en lugares del Occidente y Oriente del país donde aldeas y pueblos enteros son parte de estas redes de migrantes. Algo que también ocurre en las ciudades es la formación de una comunidad de migrantes en un destino específico que aumenta la probabilidad de una mayor migración al mismo lugar.

La teoría de redes migratorias es una herramienta útil para explicar los flujos migratorios que no pueden explicarse mediante otras teorías existentes, e intenta mostrar por qué continúa la migración, incluso cuando hay salarios más altos en otros lugares o no hay factores de atracción o políticas en el país receptor tal y como estamos viviendo actualmente en Estados Unidos con el gobierno de Donald Trump. Con esta teoría podemos explicar y confirmar que la razón de la continuidad del flujo migratorio de mesoamericanos a Estados Unidos surge y se basa en la diáspora o red de migrantes que influye en la decisión de continuar eligiendo Estados Unidos y no Europa o Sudamérica como sus destinos. Por lo tanto, la teoría de redes es efectiva para explicar por qué los patrones de los migrantes no siempre se distribuyen uniformemente entre los países aún cuando sería muy útil que mesoamericanos migrasen a otras regiones.

Otros expertos en el tema son Harzig y Hoerder (Hoerder fue mi catedrático en la Universidad de Leipzig y aprendí muchísimo de él sobre el tema) y para ellos, la teoría de redes migratorias es una teoría de “economía familiar” porque el tiempo de “calidad” laboral y emocional se asigna de acuerdo con las normas sociales para lograr el mejor resultado posible internamente para los miembros de la familia o red, y externamente por su posición en la comunidad. En Guatemala es muy común observar que los migrantes y refugiados migran a un destino específico para encontrarse con un tío o una tía, con un abuelo o incluso con un padre o una hermana.  Harzig explica que “la teoría de redes no solo investiga las decisiones de los migrantes de dislocarse sino que también investiga la jerarquía de redes que explica estas decisiones mediante la inclusión de factores emocionales y espirituales no medibles que juegan un papel en los análisis de proyectos de vida y decisiones migratorias”. Así, es más fácil para un migrante llegar a un destino donde conoce a personas que le son familiares y establecer negocios, pedir préstamos, conseguir empleo y colaborar en comunidad. Actitudes como las anteriores, fortalecen la migración y permiten establecer una jerarquía de red en la que los miembros intentan obtener los mejores resultados posibles internamente para su familia, la familia migrante y externamente para obtener el mejor lugar dentro de una comunidad que lo reconoce como un hermano o hermana.

Los efectos de la migración

Es un hecho innegable que la migración siempre ha sido fuente de progreso y desarrollo para todas las sociedades receptoras. Incluso, en situaciones de migración forzada por esclavitud y servidumbre forzosa, los países receptores de los migrantes se beneficiaron del trabajo que realizaron los migrantes. En gran medida, los beneficios de la migración que tiene lugar en un flujo global dependen en gran medida de la ubicación y contexto sociodemográfico de las áreas involucradas, así como de las particularidades regionales.

Los países que producen la migración desde el sur hacia el norte global y los estados que sufren diásporas de migrantes y refugiados son los más favorecidos por la migración. Situación que es menos beneficiosa cuando la migración se realiza dentro del mismo sur global debido a que la mejora en las condiciones de vida no aumenta de la misma manera para las familias de migrantes.

En la actualidad, suponer detener la migración de mesoamericanos hacia el norte es prácticamente imposible. Ralentizar esta migración no es viable en las condiciones actuales de inversión y desarrollo económico de los países migrantes donde sus gobiernos no tienen ningún interés en desarrollar las áreas más pobres y abandonadas por el Estado. La teoría de redes nos permite entender que las redes nunca se eliminan sino que se amplian. Así, de una red de migrantes que iba del punto A al B, después de que ha pasado un tiempo considerable se puede ampliar a una migración del punto A, pasando por el B hacia un nuevo destino C. O también, ya establecida y formalizada migrará a ser una red del punto A al C directamente.

Las grandes redes de migración en el mundo

En la actualidad, hay en todo el mundo, nueve redes de migración superpuestos en territorios macro-regionales que se mantienen fluyendo desde el siglo XX según nos enseñó el historiador Hoerder. Hoerder indica que estos sistemas son resultado de la división Norte-Sur de un mundo postcolonial que se fortaleció con la institucionalización de la recolonización ante y desde condiciones desiguales que favorecían al mundo industrializado y a sus herederos “blancos”.  Condiciones desiguales que no solo ocurren en Guatemala, sino que continúan enfrentando a alrededor de 1,100 millones de personas que vive en la Unión Europea, Canadá y Estados Unidos, contra los más de 6,300 millones de habitantes del resto del mundo. Esta brecha se ha triplicado desde la descolonización del siglo pasado y continúa creciendo.

Bajo este régimen de “apartheid-económico global” según explica Hoerder, el Producto Nacional Bruto per cápita anual promedio ascendió a US$480 en los países de bajos ingresos en comparación con US$28,000 en las economías de altos ingresos. Así, desde hace un siglo, cada vez más personas intentan llegar a sociedades y economías proveedoras de empleo con o sin documentos. Migraciones similares se han estructurado en las economías de los países en vías de desarrollo conectándose desde el campo hacia las metrópolis y las ciudades industrializadas en países como China, Brasil, India y Turquía donde millones de personas emigran anualmente.

En Mesoamérica esa división de apartheid-económico también continúa vigente. Las familias migrantes son en su mayoría provenientes de grupos de la población que durante el siglo pasado se vieron forzados a migrar por la falta de trabajo, desastres naturales y por el conflicto armado interno para el caso de Guatemala. Estas primeras generaciones establecieron ya sólidas redes de migrantes que favorecen la continuación del flujo migratorio.  Quienes migran lo hacen, por la falta de empleo y oportunidades en una sociedad con profundas desigualdades. Además, son personas que provienen de lugares donde las inversiones del Estado y del sector privado han sido más escasas.

La negligencia de los últimos gobiernos para apoyar a los pequeños productores agrícolas ha crecido con la corrupción, el continuo deterioro del medio ambiente y el abandono de las carreteras y campos, la falta de competitividad de pequeños parcelarios y la formación de latifundios continuará generando pobreza rural de la población campesina que es mayoritariamente indígena.

¿Cómo ralentizar la migración?

Detener la red de migración es imposible y solo mediante el uso de la fuerza y guerra se pueden afectar drásticamente estos flujos. Sin embargo, el flujo de migración y refugiados se puede ralentizar deteniendo el abuso de los recursos y capital de los países mesoamericanos con cambios estructurales.  Algunos de los sugeridos son:

  1. Reevaluar y reformar el sistema económico actual que favorece una economía centralizada, monocultivista y mercantilista permitiendo el desarrollo de negocios en áreas rurales y semi urbanas. La falta de acceso a la propiedad de la tierra y de recursos fuerza a la pobreza y extrema pobreza a la mayoría de la población y esto solo cambiará con la intervención del gobierno en la creación de fuentes de trabajo, liberalización del comercio y liberalización del sistema de crédito y banca para las micro, pequeñas y medianas empresas.
  2. Monitorear y detener el flujo de armas, maras y redes de narcotráfico en Mesoamérica que impiden el desarrollo económico del interior del país y que amasa grandes fortunas en áreas úrbanas con corrupción y compra de favores.
  3. Brindar protección legal y oportunidades para fortalecer las fronteras hacia las principales rutas de migración vía México hacia los Estados Unidos. Esto es de particular importancia para los refugiados que huyen del país y para los “migrantes climáticos”, es decir, aquellos que huyen de Mesoamérica debido a los efectos del cambio climático.
  4. Pasar de la gestión de crisis a la prevención de crisis. Esto incluye rechazar la política de “tercerización” de la gestión de la migración, una “solución” a corto plazo que crea un boom económico en varios centros, algunos ubicados en áreas desérticas y despobladas, convirtiéndose en una industria que se beneficia de los más vulnerables y se convierte fácilmente en territorios de trabajo forzoso.  Prevenir las crisis se consigue desarrollando integralmente todo el territorio de los países; partiendo de la descentralización del Estado y llevándolo a todos los lugares donde sus servicios actualmente son menores o no existen. La inversión del Estado en el interior de los países mesoamericanos será la única manera de reducir las migraciones hacia las capitales y/o hacia los países del norte.

Como ven… tenemos tremenda tarea como sociedad y espero que esta información les haya sido de utilidad para comprender un poco más tan complejo tema humano.

Libros sugeridos para estudiar más el tema: