El PPWR no está solo. Veamos cómo el ESPR, el Pasaporte Digital, el EUDR y el Ómnibus I forman un solo sistema (y por qué leerlos por separado sería un error)

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Antes de iniciar, les comparto los seis posts anteriores de esta serie: Post 1: El panorama, el PPWR como punta del iceberg · Post 2: Obligaciones núcleo y calendario 2026–2040 · Post 3: Reciclabilidad y grados A–E · Post 4: Contenido reciclado obligatorio · Post 5: Reutilización, recarga y minimización · Post 6: RAP y representante autorizado · Post 7 (este post)

En el primer post de esta serie sobre el PPWR me referí al iceberg como una analogía al rol de este reglamento en el gran entramado de legislaciones que tiene en el horno la Unión Europea. Con la revisión que hicimos en estos últimos 6 posts tratando los embalajes en general, hoy toca dar un vuelo de águila y mirar el iceberg completo.

El PPWR no se encuentra en absoluto solo; sino que es una pieza clave junto a otros cuatro reglamentos que (sin afán de exagerar) van a redefinir las condiciones de acceso al mercado europeo para todo lo que exportamos sin importar el nivel de manufactura de nuestros envíos. Y quien busque entender cada Regalmento por separado y verlos como cinco problemas distintos, terminará pagando cinco veces por lo que podría resolver una sola vez.

¿Por qué ninguno de estos reglamentos se entiende leyéndolo solo?

Porque todos responden a la misma idea de fondo: la Unión Europea dejó de preguntarse únicamente qué es un producto y empezó a exigir pruebas de cómo se hizo, cómo se empacó, qué contiene y qué pasará con él al final de su vida.

El embalaje (PPWR), el diseño y la durabilidad (ESPR), la deforestación (EUDR) y el carbono (+Omnibus I: CBAM) son, en realidad, cuatro ventanas distintas hacia una misma exigencia: demuéstrame la huella de tu producto o no entras. Verlos aislados es como leer cuatro capítulos sueltos de un mismo libro y no entender absolutamente nada de la trama.

El ESPR: la “regla madre” del ecodiseño (y por qué el embalaje fue apenas el comienzo)

El Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR, por sus siglas en inglés) 2024/1781, es la columna vertebral de todo esto. Mientras el PPWR regula el embalaje, el ESPR regula el producto mismo: su durabilidad, su reparabilidad, su contenido reciclado y su huella. La ambición de este reglamento es enorme y fue diseñado para cubrir, con el tiempo, casi todos los productos físicos que se venden en Europa, con muy pocas excepciones (alimentos, piensos para animales y medicamentos).

Es muy complejo de entender y analizar porque su entrada en aplicación no nos llega de golpe, sino por oleadas y fases de implementación que nos complicarán la vida como Product Managers. El primer Plan de Trabajo 2025–2030 del ESPR es el documento COM(2025) 187, adoptado el 16 de abril de 2025 y con este se establecieron los primeros grupos prioritarios: hierro y acero (con su primer acto delegado esperado en 2026), textiles y prendas de vestir (a partir del 2027), neumáticos, aluminio, muebles (2028) y colchones (2029). Cada grupo recibirá su propio acto delegado, y las obligaciones se vuelven exigibles unos 18 meses después. Dicho de otro modo: el PPWR fue solo el primer producto en recibir estas reglas. El resto viene en camino.

El Pasaporte Digital de Producto: cuando la aduana lea el código antes que la persona

Aquí está, para mí, la pieza más subestimada y más transformadora de todo el tablero y que todos debemos analizar. El ESPR creó el Pasaporte Digital de Producto (DPP, por sus siglas en inglés). Este intangible será un registro digital, accesible por un código de forma universal, y que acompañará a cada producto con toda su información de sostenibilidad y trazabilidad a lo largo de su ciclo de vida.

¿Por qué importa tanto? Porque el artículo 13 del Reglamento (UE) 2024/1781 crea un registro europeo central del pasaporte, conectado a la ventanilla única aduanera de la UE (EU CSW-CERTEX). Traducido a lo que veremos en la práctica: en la frontera europea, el control será automático e inmediato. Un producto cuyo pasaporte esté registrado, pasa; uno sin pasaporte válido, queda retenido o rechazado. El pasaporte se convierte, literalmente, en la visa “Schengen” de nuestro producto para entrar a Europa.

El primero en volverse obligatorio será el pasaporte de baterías, en febrero de 2027, bajo el Reglamento 2023/1542 (está siendo utilizado como el “conejillo de indias” de todo el sistema y se encuentra ya en fase de prueba). Los textiles seguirán hacia 2028–2029. Durante 2026, lo que se está creando y probando es la infraestructura: el registro, las normas técnicas, la conexión aduanera que ya avanza de forma muy silenciosa, pero definitiva.

El EUDR: la deforestación cero que ya se está exigiendo en las exportaciones hacia la UE

Este es el reglamento que más rápido nos va a tocar la puerta. El Reglamento 2023/1115 de la UE contra la Deforestación (EUDR, por sus siglas en inglés) será el primero en aplicarse. Luego de ser aplazado con la modificación de diciembre de 2025 bajo el Reglamento 2025/2650 se fijó la aplicación a partir del 30 de diciembre de 2026 (operadores grandes y medianos) y el 30 de junio de 2027 (micro y pequeñas empresas).

Debido a que su lista de productos es, prácticamente, una foto de la gran mayoría de las exportaciones de Centroamérica hacia la UE con los siguientes siete productos: ganado, cacao, café, aceite de palma, caucho, soya y madera, junto con sus derivados. Estos productos que ingresarán en enero, 2027 ya se están negociando con contratos que deben cumplir este reglamento. Según el EUDR, los productos solo podrán entrar a la UE si el exportador demuestra, con diligencia debida y la geolocalización satelital de las parcelas, que están libres de deforestación. Para una cooperativa cafetalera o un productor agrícola, esto ya no es un tema de 2030 sino de si sus campos de cultivo fueron deforestados después del año 2020 o no.

Para conocer más de este reglamento le invito a visitar esta completa plataforma creada por la ITC: Portal para el Comercio Libre de Deforestación | ITC

El CBAM: el carbono con precio en la frontera (y ya reescrito por el Ómnibus I)

La cuarta pieza es el Reglamento 2023/956 Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés). Este Reglamento pone precio a las emisiones de carbono incorporadas en ciertos productos importados: cemento, hierro y acero, aluminio, fertilizantes, hidrógeno y electricidad.

Y aquí está la actualización que conviene esclarecer desde ya porque ha creado bastante confusión: el CBAM ya no se lee por su texto original. En febrero de 2025, la Comisión lanzó el primer paquete de simplificación con el “Ómnibus I”, y dentro de él fue precisamente donde el CBAM recibió su propia reforma, junto a otros expedientes verdes como la directiva de reportes de sostenibilidad (CSRD, por sus siglas en inglés) y la de diligencia debida (CSDDD, por sus siglas en inglés).

La reforma del CBAM se convirtió en el Reglamento 2025/2083, adoptado el 8 de octubre de 2025 y entró en vigor desde el 20 de octubre de 2025. Es decir, cuando hablamos del CBAM hoy, hablamos del CBAM ya modificado por el Ómnibus I.

¿Qué cambió con esa reforma, y qué sigue firme? El régimen definitivo del CBAM arrancó sin cambios el 1 de enero de 2026, pero el Ómnibus I lo suavizó ante las protestas de muchos actores en la UE para flexibilizar dos cosas:

  1. estableció una exención para quien importe menos de 50 toneladas al año (con lo que se dejó fuera de su cumplimiento a cerca del 90 % de los importadores, conservando aún el 99 % de las emisiones cubiertas) y,
  2. aplazó la compra de certificados de carbono hasta febrero de 2027 (para las emisiones de 2026), con la primera declaración anual a más tardar el 30 de septiembre de 2027.

Si bien es cierto que, el CBAM no golpea de frente a la exportación agroalimentaria de nuestros países como el café o el ganado, sí tiene un impacto macro porque aún con la reforma marcó el ritmo legislativo que tendrá la UE para los próximos años: la UE le está poniendo precio desde ya, en sus fronteras, a la huella ambiental de lo que importan y exportan —hoy al carbono de los metales; la lógica, mañana, se ampliará a más productos—. Y segundo, porque el Ómnibus I nos explica de manera muy clara algo transversal a toda esta serie de regulaciones: estos reglamentos no solo se van endureciendo, también se están reescribiendo sobre la marcha y para bien o para mal impactarán nuestros productos. El texto que leímos ayer puede no ser el vigente hoy, y por eso, más que memorizar artículos, conviene contar con expertos que estudien y conozcan los expedientes vivos de todas estas regulaciones.

Cerrando todo: ¿qué tienen todos en común? El ADN compartido:

Si ponemos los reglamentos juntos, lo primero a ver es que comparten el mismo ADN que sigue vigente en la UE aún cuando han cambiado su estrategia hacia la Competitividad y el rearme ante el caos geopolítico. Los reglamentos tienen:

  • La misma lógica: el acceso al mercado se condiciona a la huella y la trazabilidad del producto, no solo a sus características.
  • El mismo mecanismo: diligencia debida + documentación + trazabilidad + control en frontera. Y con el Pasaporte Digital, ese control se vuelve automático e inmediato al ser digital.
  • El mismo traslado de obligaciones: la responsabilidad recae en quien coloca el producto en el mercado, pero la prueba se exige aguas arriba hasta nuestros países… es decir, a nosotros, los proveedores y exportadores desde América Latina, África o Asia.
  • La misma trayectoria: por fases, escalando entre 2026 y 2030, con obligaciones que empiezan blandas y se endurecen (o se reescribirán) con el tiempo.

Dónde está, entonces, la recomendación estratégica que puedo darles:

Y se los divido en estas siete entregas de posts: el exportador que arme cinco expedientes separados —uno para el PPWR, otro para el EUDR, otro para el CBAM, etc…— va a duplicar costos y a agotarse. El que entienda que todos piden lo mismo: datos verificables sobre el origen, la composición y la huella de su producto, entre otros, podrá construir una sola capacidad de trazabilidad que alimente a todos y les permita estar listo con productos y empaques que ni siquiera han creado en sus laboratorios.

La geolocalización que hoy exige el EUDR, la composición de materiales que pedirá el Pasaporte Digital, la reciclabilidad y el contenido reciclado del PPWR, la huella de carbono del CBAM: no son cinco sistemas de información, son cinco consultas a una misma base de datos que deberá estar bien construida desde sus empresas. Quien invierta una vez en esa base sólida de trazabilidad de la finca al puerto, ficha técnica de cada material, huella de carbono medida, entre otros temas mencionados, estará cumpliendo a la vez con casi todo el tablero. Esa es la diferencia entre sufrir la regulación y convertirla en ventaja competitiva de nuestras marcas.

¿Qué hacer desde ya?

  1. Dejar de entender cada reglamento como una isla. Mapear, en un solo tablero qué nosexige cada uno: el PPWR (con sus obligaciones núcleo, la reciclabilidad, el contenido reciclado, la reutilización y minimización y la RAP), el ESPR/Pasaporte Digital, el EUDR y el CBAM con cada uno de nuestros productos, nuestras materias primas y a partir de qué fechas de aplicación.
  2. Priorizar por calendario: para el exportador de café, cacao, palma, caucho o madera, el EUDR (30 de diciembre de 2026) es el más urgente. El PPWR corre en paralelo con los embalajes primarios, secundarios y terciarios para exportar.
  3. Construir la trazabilidad una sola vez: una base de datos digital que conecte finca, materiales, huella y documentación, pensada para alimentar a todos los expedientes a la vez. O usar las que ya existen como INATrace u otras gratuitas.
  4. Vigilar los expedientes vivos, no solo los textos publicados: tanto la infraestructura del Pasaporte Digital como los paquetes “Ómnibus” que reescriben estas normas sobre la marcha es probable que tengan pronto más cambios. El día que el pasaporte se conecte a la aduana, la trazabilidad dejará de ser un “plus” y pasará a ser la llave de entrada.

En el octavo y último post de esta serie bajaremos de la teoría a la práctica con una hoja de ruta concreta para dos productos: Café y una Bebida energética. Veremos qué hacer, en qué orden y en qué plazo durante los próximos 12 a 24 meses para llegar a tiempo a todo esto sin perder competitividad. Cerramos el círculo donde lo empezamos: convirtiendo un iceberg en un mapa.

Nota: los textos y el estado de estos expedientes pueden consultarse en EUR-Lex: Reglamento 2024/1781 (ESPR) y su Plan de Trabajo COM(2025) 187; Reglamento 2023/1115 y su modificación 2025/2650 (EUDR); Reglamento 2023/956 y su modificación 2025/2083, esta última adoptada dentro del primer paquete de simplificación “Ómnibus I” (CBAM); Reglamento 2023/1542 (baterías). Un apunte de método que atraviesa toda esta serie: la UE viene “simplificando” varios de estos reglamentos por paquetes —el Ómnibus I modificó y afectó el CBAM; el Ómnibus VIII, como vimos en el post anterior, afecta la RAP del PPWR—. Por eso recomiendo verificar siempre la versión consolidada y las fechas antes de cualquier decisión: en estos expedientes, los plazos y los textos se mueven.

Las opiniones y análisis expresados en este texto son estrictamente personales del autor, se basan exclusivamente en información de acceso público y no representan la posición de ninguna institución ni gobierno.

February 20 1524. The Commemoration of the death and defeat of a Mayan Prince in a Critical Juncture of Globalization

Title: The Clash.<br /><br />By: Alfredo Gálvez Suárez.<br /><br />A depiction of the battle of 1524 in which the Spanish conquistadores defeated the Army leaded by Tecum Umam.
Title: The Clash.
By: Alfredo Gálvez Suárez.
A depiction of the battle of 1524 in which the Spanish conquistadores defeated the Army leaded by Tecum Umam.

The term Globalization refers to what many different historians considered a process of interrelation (or unification) of the world. It was a process of cultural, political and economic relations that for the first time in history united all mankind.  One of these critical events of unification and clash of cultural and political relations took place in  February 20 1524.  This day is commemorated by Guatemalans to remember the leaders and events of the “The battle of Llanos del Pinal“  ((The Society of Geography and History of Guatemala documented that this battle actually took place on February 12 1524) which took place in the vicinity of the K’iche’ Mayan city of  Xelajú (located in today’s mountainous area of Guatemala in Central America).

tecun-uman

In this battle, the K’iche’ Rajpop Achij Tecum Umam (Guatemala’s National Hero and K’iche’ Mayan Captain of the army) commanded an army of 72,000 warriors (as narrated by the Chronicler Francisco de Fuentes y Guzmán) that fought against the invading hordes of the conquistador Pedro de Alvarado and his indigenous allies from the territories that are today the South of Mexico. While the invaders defeated the K’iche’ army, the chroniclers of this battle remembered Tecum Umam as the glorious warrior and miraculous hero that started to be referred in the narrations with epic roles and anthropomorphic abilities.

After this battle that “tainted all the neighbouring rivers red of blood” the Spanish conquistadores continued their invasion in the following month of the city of Q’umarkaj (also known as Utatlán). This secured for them the hegemony over the other less powerful cities of Iximche, Mixco Viejo, and Zaculeu that were located in the Southernmost part of the Sierra Madre mountain range.

The aftermath of this battle concluded six years later with the Quauhquechollan alliance of the conquistador Jorge de Alvarado (brother of Pedro de Alvarado) and their Nahuatl allies from the city of Quauhquechollan that gave the Spanish and absolute control of large part of Mesoamerica.

By the beginning of the Spanish conquest the territory of Mesoamerica the Mayan Civilisation was already extinguished and dozens of different indigenous tribes leaded by  caciques, warriors and priests controlled weaker and less advanced forced-labor societies.  This enabled the conquest of the territories to be fast and easy.

Just a decade later, by the 1540s, the new elite that ruled this forced-labor societies had already established itself with a mixed Spanish-Indigenous head in control and started the process of acculturation, integration, evangelisation, assimilation and reeducation of a society that went from a tribalist type of life into a mercantilist economy ruled from a metropolitan and global Empire with its head 5,400 miles away in the city of Madrid.

Since 1524, Mesoamerica joined the global community of trade, commerce, acculturation and universalisation of traditions and costumes.  This is an important junction that should be remembered by all of us.

Drugs: A Legal Market is not a Free Market

English: Flower of a Opium Poppy
Image via Wikipedia

A couple days ago, Otto Perez Molina, recently elected as President of Guatemala; announced that he was willing to decriminalize the commercialization of drugs. According to U.S. authorities, Guatemala has became the transshipment point for more than 75 percent of the cocaine smuggled into the United States since 2005.  Along with this, the Opium poppy cultivation is already done in large parts of the countryside making the production of Guatemalan heroin a greater and the newest worry for the United States. The country’s elites are already part of this business and the paranoia of crimes that used be a remembrance from Colombia‘s 1990s history seems to be repeating in these Central American countries.

What impresses me the most now is how this news has started spreading around my Facebook contacts (mostly libertarians and liberals). Both groups seem to be happy to hear this announcement by Guatemala’s President.  However, both groups applaud the news for different reasons.  The legalization/decriminalization of drugs will not be the panacea we all are hoping for.  Specially not if started by any of the Central American governments.  The reasons are many and I will begin by listing some of them to open the discussion,

  • Corruption, lax enforcement, and judicial impunity levels in Central America are among the highest of the world.
  • Drug lords and their new and powerful money have been mentioned by many analysts to be already part of the politic and economic elites of these countries.
  • The Central American countries in which this drugs are produced and transported are inhabited by a large majority of people living in the lowest leves of Human Development.
  • If legalized, the trade, production and commercialization of drugs (cocaine and heroine mainly) will be regulated by these governments.
  • Without any doubt, this regulations will enable and create legalized monopolies ruled with the partnership of previous drug lords and government officials.
  • It has not been advocated by any of the political leaders which road would take the legalization of drugs. This is important, because under current legalization procedures it is not the same to get the approval for a new medicine in the market as to get the approval for a new liquor, a new energizing drink or of a new edible product.

The history of the legalization (production, trade and commercialization) of items considered by many as drugs and for others as commodities has shown that for as long as a government elite hold the power to legalize it; it was in their power to take the first steps into the acquisition of a monopoly of its trade and production.

If legalized, the emergence of a coercive monopoly would be inevitable. As noted by Ayn Rand, the governments and their partners in these coercive monopolies “will be able of setting the initial prices and production policies independently of the market, with immunity from competition, from the law of supply and demand. An economy dominated by such monopolies would be rigid and stagnant.”

If we support the complete and absolute free trade of all commodities it is necessary that we do not grant to government an intrinsic right to regulate it.  No compromise should ever be done with a government that requires regulation in order to give us legalization.  Legalization should result in freedom and not in regulation.  The drug trade should be opened to businessmen and entrepreneurs in the freest way possible. The freest way is that of requiring the traders to inform their buyers about all the necessary information about the products they are offering.

We may be taking part in a historical moment in which the most important thing are principles.  Let us remember that one of the most valuable principles of trade is Freedom; and that one of the most valuable principles of government is to seek that i will Protect Individual Rights and not to regulate their lives.

Note: To understand more which are the principles that really matter in this discussion, I invite you to take a look to the video titled: The Drug War in Guatemala: A Conversation with Giancarlo Ibarguen.

From One Prohibition to Another (1933-2011)

On December 05, 1933 the Prohibition on the production and commercialization of Alcohol was finally over in the United States when Utah became the 36th U.S. state to ratify the Twenty-first Amendment to the United States Constitution. Thus establishing the required 75% of states needed to enact the amendment (this overturned the 18th Amendment which had made the manufacturing, transportation, import, export, sale, and consumption of alcohol and alcoholic beverages illegal in the United States).

Since then, the alcohol industry (widely hated and considered evil before 1933) started developing into one of the most successful industries of the modern world.  The access to competition ignited an immense diversification of marketing, production and commercialization strategies that improved the quality, safety, additives and capabilities of the previous distilled liquors.

By 2010 The world’s five biggest alcohol companies by market cap had their hubs in Beligum Anheuser-Busch Inbev (BUD), Brazil (Companhia de Bebidas das Américas (AMBEV) (ABV); United Kingdom (Diageo plc (DEO), The Netherlands (Heineken (HINKY.PK) and France (Pernod-Ricard (PDRDF.PK).  And the industry gives provides with jobs to millions of workers around the globe.

Today, in 2011 we face a different but at the same time similar Prohibition of a product.  I refer to the research, production, industrialization and commercialization of controlled drugs (marihuana, cocaine, etc.) that has been condemned by world government with the same irrational argument once used with alcohol.

Because of this Prohibition on Drugs; the world is facing a Trillionaire war leaded by the United States politicians who profit from it. More so, millions of jobs are lost every day and in the countries in which it is produced and stored before reaching the final markets the chaos reigns (for just one story of how this chaos come into being check: The Drug War in Guatemala: A Conversation with Giancarlo Ibarguen).

Let us learn from history and save our children and future generations from committing the same mistakes.

The Drug War in Guatemala: A Conversation with Giancarlo Ibarguen

“I blame the war on drugs in the United States for what is happening here in Guatemala.”
Giancarlo Ibarguen

Most of the cocaine shipped north from Central and South America these days travels through Guatemala and into Mexico before eventually crossing the border to the United States. The value of that cocaine, even before it enters the US market, is approximately $40 billion a year. That’s nearly the size of Guatemala’s entire economy.

The drug cartels in Guatemala act with impunity and effectively control much of the country. As Guatemala’s President Alvaro Colom recently told Al Jazeera, “The drug traffickers are much better armed and financed than our military and our government.” Guatemala, as a result, has become a very dangerous place to live.

What’s the solution? According to Giancarlo Ibarguen, president of the Universidad Francisco Marroquin, the US government should end its war on drugs.

Approximately 5 minutes.

Produced by Paul Feine and Alex Manning.

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